Desde Sudáfrica 2010, los partidos de México en los Mundiales parecen dividirse en dos historias distintas. Una ocurre antes del descanso y otra después.La última anotación recibida por el Tricolor en una primera mitad mundialista fue obra de Argentina en los octavos de final de Sudáfrica 2010. Primero apareció Carlos Tévez al minuto 26 en una jugada que quedó marcada por el fuera de lugar no señalado. Siete minutos más tarde, Gonzalo Higuaín aprovechó un error defensivo para firmar el 2-0. México se fue al descanso con una desventaja que resultó definitiva y terminó con derrota de 3-1. A partir de ese momento comenzó una de las rachas más discretas y sorprendentes en la historia de la Selección Mexicana: 13 partidos consecutivos de Copa del Mundo sin recibir un gol en los primeros 45 minutos.El primer gol Argentino fue de Tévez el 27 de junio de 2010. / Lars Baron/Getty ImagesLa serie arrancó en Brasil 2014. México empató 0-0 con Camerún al descanso, mantuvo el cero frente a Brasil y cerró la fase de grupos sin daños en la primera mitad ante Croacia. En octavos de final también resistió a Países Bajos durante el primer tiempo antes de caer 2-1 en los minutos finales.En Rusia 2018 la tendencia continuó. Alemania no pudo romper el cero antes del descanso en el histórico triunfo mexicano; Corea del Sur tampoco encontró el camino y Suecia necesitó esperar hasta el segundo tiempo para abrir el marcador de una derrota 3-0. Brasil, en octavos de final, se fue al vestidor sin ventaja y tuvo que resolver el encuentro después del descanso con goles de Neymar y Roberto Firmino.Qatar 2022 mantuvo viva la marca. Polonia, Argentina y Arabia Saudita fueron incapaces de marcarle a México en los primeros 45 minutos. Los dos goles argentinos llegaron en la segunda mitad y también después del descanso cayó el tanto saudí en la victoria mexicana por 2-1.Ahora, en el Mundial de 2026, la racha ha crecido. Sudáfrica no logró marcar en el partido inaugural que México ganó 2-0 y Corea del Sur tampoco pudo hacerlo en Guadalajara, donde Luis Romo anotó el único gol del encuentro al minuto 50.Memo Ochoa ha sido protagonista en los últimos mundiales. / Jamie McDonald/Getty ImagesLo llamativo es que varios de los goles recibidos durante este periodo llegaron precisamente en los segundos tiempos. Países Bajos remontó en 2014 con tantos de Wesley Sneijder y Klaas-Jan Huntelaar; Suecia marcó tres veces en Rusia 2018; Brasil encontró el camino mediante Neymar y Firmino; Argentina golpeó con Lionel Messi y Enzo Fernández en Qatar 2022.Mientras las generaciones cambiaron, los entrenadores se sucedieron y los porteros se alternaron entre Guillermo Ochoa, otros guardametas y ahora Raúl Rangel, la constante permaneció intacta: durante tres Copas del Mundo consecutivas y la actual edición como anfitrión, México ha convertido el primer tiempo en territorio prohibido para sus rivales.La estadística no garantiza victorias ni elimina fantasmas históricos, pero explica una característica que ha acompañado al Tricolor durante década y media: para hacerle daño en un Mundial, casi siempre hay que esperar a la segunda mitad.La fortaleza defensiva se vuelve todavía más llamativa cuando se observan los números de México en una Copa del Mundo en casa. El Tricolor acumula cinco victorias y dos empates en sus últimos siete encuentros mundialistas disputados en territorio mexicano, una racha que se remonta a México 1986 y que incluye los dos triunfos conseguidos hasta ahora en la edición de 2026. Incluso la eliminación ante Alemania Federal en 1986 en 1986 quedó registrada oficialmente como empates tras resolverse desde los once pasos.Pero el dato más contundente está en la portería. México ha mantenido el arco en cero en cada uno de sus últimos cinco partidos mundialistas jugados como anfitrión. Desde el empate sin goles frente a Alemania Federal en los cuartos de final de 1986 hasta las victorias sobre Sudáfrica y Corea del Sur en este Mundial, ningún rival ha logrado marcarle al Tri en suelo mexicano. Ahora, frente a República Checa, la selección de Javier Aguirre buscará prolongar una tradición que combina historia, localía y una resistencia defensiva que ya se ha convertido en una de las grandes constantes de sus Copas del Mundo.
El muro invisible de México en los Mundiales: 16 años sin recibir un gol antes del primer tiempo
Desde Sudáfrica 2010, los partidos de México en los Mundiales parecen dividirse en dos historias distintas. Una ocurre antes del descanso y otra después. La últ







