Un equipo internacional de científicos identificó el cráter de asteroide más antiguo del mundo y logró fecharlo con alta precisión en unos 3.020 millones de años, lo que lo convierte en el registro más remoto conocido de una colisión extraterrestre en la Tierra. El hallazgo se localiza en la región de Pilbara, en Australia, dentro de una estructura geológica conocida como el Domo del Polo Norte. El descubrimiento aporta nueva evidencia sobre la intensidad y frecuencia de los impactos cósmicos que marcaron las primeras etapas de formación del planeta. La investigación permite responder una pregunta clave que los geólogos se hacen desde hace décadas sobre cuándo y cómo ocurrieron los grandes impactos que marcaron la superficie del planeta. Aunque se sabía que la Tierra fue bombardeada por rocas espaciales durante gran parte de su historia temprana, la erosión, el calor y los movimientos tectónicos habían borrado casi todas las huellas de esos eventos. Según el estudio, la estructura australiana se originó cuando una roca espacial de gran tamaño impactó contra la superficie terrestre en un período en el que los continentes recién comenzaban a formarse. A pesar de que miles de millones de años de procesos geológicos modificaron el terreno, el impacto fue lo suficientemente intenso como para dejar señales microscópicas que sobrevivieron hasta hoy.