El presidente Javier Milei volvió a marcar su territorio en el epicentro de lo que su gestión denomina la “batalla cultural” y, en un extenso y heterogéneo discurso en la Fundación Faro —organización que le otorgó el premio "Julio Argentino Roca"—, el mandatario ratificó su confrontación abierta contra el periodismo, al que acusó de distorsionar la realidad y actuar bajo una supuesta falta de honestidad intelectual. Se trató de un encuentro que se desarrolló en la sede de la Fundación Faro, un think tank identificado con la difusión de ideas libertarias y encabezado por el escritor y politólogo Agustín Laje. La organización funciona como un espacio de formación y debate político alineado con el oficialismo y suele ser escenario de intervenciones del Presidente. A lo largo del discurso presidencial, el núcleo volvió a ser la discrepancia entre la percepción oficial de la realidad y la construcción periodística. Para Milei, el ejercicio del periodismo se transformó en un vector de "extorsión" y "golpismo". Bajo su prisma, el concepto de libertad parece restringirse a la convergencia con su propia visión: quien no reproduce su verdad, carece de honestidad intelectual.

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