“¿De cuándo es la primera factura de AR?”. Este es el primer mensaje entre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y su secretaria, Gertrudis Alcázar, que revela su preocupación tras la detención el pasado 11 de diciembre de Julio Martínez, su amigo, empresario y dueño de Análisis Relevante, una de las mercantiles bajo sospecha en el caso Plus Ultra. A partir de ahí y en los meses siguientes, el exdirigente socialista fue reclamando a su colaboradora información sobre sus movimientos desde 2020, cuando comenzaron las gestiones de la aerolínea para captar ayudas públicas. Desde viajes (todos menos los personales y los de Venezuela, especificó), informes y conferencias y hasta datos fiscales.Ese y otros mensajes forman parte de los hallados en los teléfonos móviles de Alcázar, que le fueron incautados durante los registros del pasado mayo, en el marco del estallido definitivo del caso donde la Audiencia Nacional investiga a Zapatero como líder en la sombra de una organización criminal dedicada a vender su influencia para distintos negocios. Las pesquisas se centran en el rescate a Plus Ultra, que se concedió en marzo de 2021 por 53 millones de euros, si bien en un último informe, que se ha conocido este miércoles, y al que ha tenido acceso EL PAÍS, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) indica que también intercedió ante el Gobierno de Bolivia para resolver los problemas judiciales de una empresa peruana en ese país, labores por las que cobró 200.000 euros.Ese mensaje en concreto se lo mandó a Alcázar la tarde del 16 de diciembre de 2025. “24 de junio de 2020. De un diálogo que hiciste con Miguel”, contestó ella. Posteriormente, el 19 de enero de 2026, pidió a su secretaria “lo de AR neto”. En la misma línea, el 17 de diciembre, Zapatero solicitó a su secretaria que le aclarara “qué porcentaje del IRPF” se le aplicaba. “En las facturas el 15%, el final en el IRPF esta en torno al 40%”, precisó, aunque mensajes posteriores muestran que se ocupó de recabar esos datos fiscales con mayor rigor. “Será el máximo, no?”, quiso saber el exjefe del Ejecutivo. “Sí, disculpa, el máximo”, confirmó ella. Y, en un momento dado (26 de febrero), Zapatero envió a su secretaria un enlace con información sobre “cuántas sociedades limitadas hay en España sin trabajadores”. En paralelo, ese 17 de diciembre, reclamó a la administrativa que mirara cuántos viajes había hecho a Venezuela desde 2020. “8 de 2020 a 2025 de los cuales 3 han sido procesos electorales”, respondió ella. Con el paso de las semanas, Zapatero insistió. “Habría que ir teniendo el abrumador dato de los viajes y países que he hecho como expresidente, no Venezuela claro”, plasmó el pasado enero, dejando patente su deseo de que este dato no se mezclara con el resto, algo que reflejan otros mensajes. Alcázar acabó calculando que había hecho, incluyendo al país caribeño, “221 sin contar los de Junts”. El que fuera cabeza del PSOE incidió en hacerse también con el detalle de las labores realizadas en esos años. “Ya sé que es abrumador. Cuántos libros, publicaciones, conferencias retribuidas y no retribuidas...”, apostilló. Y, a juzgar por los mensajes cruzados, esa insistencia fue en aumento. “A ver si podemos hacer un expurgue de reuniones, actos, charlas almuerzos, zooms, con un cierto interés para nuestro tema desde 2020. Y, de otro lado, preparar una relación selectiva de conferencias o paneles internacionales ... Los 20 más representativos empezando por Harvard, Oxford...”, ordenó ya en febrero.Pendiente de la prensaEn esos días, la expectación mediática en torno a los lazos de Zapatero con Martínez era cada vez mayor, algo que el otrora inquilino de La Moncloa también se ocupó de atender. “Confirma el inmobiliario. Confirma que no hice absolutamente ninguna gestión ante nadie. Y que tengo una larga amistad con Julio Martínez”, dijo a Alcázar después de que ella le trasladara preguntas de algunos periodistas. No obstante, las conversaciones con su secretaria también destilan algún recelo. “Lo de las 16 h es con foto pública. Al ser en un hotel me temo lo peor. Creo que mejor cancelarlo. Tener una primera foto en ese contexto...”, le planteó el 18 de enero. De la misma forma, evidencian un seguimiento exhaustivo de las noticias publicadas. Así, ya en febrero, envió un link de una titulada: ‘Agentes de la CIA investigan a Zapatero en España mientras el narchochavismo sigue operando’. “Esto no lo sabíamos”, comentó.En línea con esa demanda informativa, Zapatero también fue haciendo acopio de datos. “Vamos preparando: Viajes desde 2020, con detalle actividad de los facturados. Porcentaje ingresos de AR en los últimos diez años”, apuntó a Alcázar. “¿Todos o solo los relacionados con fra. Ar?“, preguntó ella. ”Todos y más especificados con agenda los de AR", completó él. “¿Vosotros bien?”. “Regular”El expresidente llegó a plantear a Alcázar la necesidad de verse en persona, fuera del despacho que usaba para sus actividades privadas, ubicado en la misma calle Ferraz de Madrid donde está la sede central del PSOE. “¿Vosotros bien?“, escribió la secretaria el 29 de diciembre, en un mensaje de cortesía en el contexto de las vacaciones navideñas. ”Regular. Tendríamos que vernos a tomar un café pero no en la ofi", señaló Zapatero. “Informes verbales y los viajes eran útiles para los informes”, añadió el líder socialista dos días después.A medida que el foco público se iba poniendo en el rescate a Plus Ultra, en sus responsables y en Julio Martínez, los mensajes revelan también un interés de Zapatero por ir armándose documentalmente. En particular, algunos muestran que siguió con interés las comparecencias por este caso en el Senado. “Nuevo incendio. ¿Tienes los tres informes que me dices que te di a pasar?. “¿Cómo te los pasé?”, escribió a Alcázar el 25 de febrero, mismo día de la citación del expresidente de Plus Ultra Julio Martínez Sola en la cámara alta. De cara al inicio de las mismas, el 23 de febrero, pidió a Alcázar “ir preparando cositas”. “Declaraciones más gruesas PP . Feijóo (el día que anunció la convocatoria). Tellado, Portavoz Senado”. “Feijoo hablando de adamuz en el congreso y diciendo dónde han metido nuestro dinero, Zapatero puede dar una pista”, replicó ella. “Más bien cuando salió la foto del debate y el chivatazo que dio pie a que anunciaran la comparecencia”, remató él, en alusión a la noticia publicada por ese medio digital que rezaba: ‘Zapatero se reunió en un monte sin cobertura con el detenido de Plus Ultra 72 horas antes de que lo arrestara la Policía’. Igualmente, el exmandatario emplazó a su secretaria a recopilar “algunas de las cosas que se han dicho” sobre su patrimonio. “Ayuso creo que dijo que tenía una casa en cada distrito de Madrid (...) Y no sé si se hizo simulación de declaración de patrimonio?”, cuestionó. Alcázar le informó de que, según los datos que tenía de 2024, “ni individual ni conjuntamente” tendrían que declarar por dicho impuesto, si bien llamó la atención sobre el hecho de que a su mujer sí “le saldría a pagar 113,16€, pero al liquidar hay una bonificación que reabsorbe el importe y también cero”. Este dato sorprendió al propio Zapatero: “Ja ja ja. Es curioso lo de Sonsoles”. Su administrativa le explicó que se debía a que era titular de una sociedad.Llegado el día de su propia comparecencia, el pasado 2 de marzo, Zapatero buscó impresiones. “A ver si puedo hablar con el presidente de la Comisión de hoy”, dijo a Alcázar. Y días después sumó: “Habría que calcular, más o menos cuántas preguntas me hicieron en la Comisión”. Poco a poco, el interés del expresidente por estos asuntos fue desapareciendo, al menos en lo que se puede leer de sus conversaciones con su secretaria. No obstante, un último mensaje a este respecto evidencia su preocupación: “Por cierto tengo que cambiar el móvil. Hay que ver si nos ayuda alguien de Ferraz por seguridad. No sé cuánto se tarda en la operación, mira a ver”. Era el 23 de abril. El operativo por el caso Plus Ultra llegó un mes después, junto a la noticia de su imputación.