A principios de junio, la localidad de Monterey Park en California se convirtió en la primera ciudad de Estados Unidos en aprobar una moratoria sobre centros de datos, las grandes instalaciones industriales que alimentan la inteligencia artificial, en medio de una creciente resistencia ciudadana.Los centros de datos son grandes edificios que almacenan y procesan la información que utilizan plataformas de inteligencia artificial, redes sociales y servicios en la nube. Sin embargo, su expansión acelerada en Estados Unidos está generando fuertes preocupaciones entre las comunidades que temen por el consumo masivo de agua y energía eléctrica que requieren para funcionar. Un estudio del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de 2024 estima que los centros de datos podrían representar hasta el 12 % del consumo total de electricidad en Estados Unidos para 2028.La creciente necesidad de agua para poder refrigerar los servidores que operan dentro de los centros de datos también han despertado alarma. Según el estudio "Making AI Less Thirsty", elaborado por Pengfei Li, Shaolei Ren y colegas de la Universidad de California en Riverside, redactar un solo email de unas 100 palabras con ChatGPT-3 consume elequivalente a una botella de agua de medio litro.De acuerdo con un relevamiento de Data Center Map, a junio de este año, en el país hay 4.420 centros registrados distribuidos en los 50 estados. Virginia es el que alberga más instalaciones, con un total de 632; el segundo lugar lo ocupa Texas, con 473; y le sigue el norte de California, el hogar de SIlicon Valley, con 287 centros de datos. La pequeña ciudad de California que sufre de sequías sentaría un precedente legal nacional para frenar los centros de datos El condado de Imperial, en el sur rural de California, sentó un precedente legal luego de que la junta de supervisores revirtiera la semana pasada su propia decisión de abril de aprobar una nueva instalación de este tipo. Como se declaró una moratoria, entró en vigor una medida que frena por 45 días el avance de un proyecto que sería el centro de datos más grande del estado.La empresa Imperial Valley Computer Manufacturing, LLC planea construir una instalación de casi 950.000 pies (88.257 metros cuadrados) diseñada para operaciones de inteligencia artificial. El promotor Sebastian Rucci anunció el 23 de junio al medio local CalMatters que presentaría una demanda para obtener una orden de restricción temporal contra la moratoria. "Es defectuosa", afirmó Rucci. "El condado redactó una moratoria un año después de las aprobaciones. Las moratorias no son una herramienta de planificación. Existen para emergencias muy específicas".La empresa prometió generar 2.500 empleos en construcción y 100 empleos permanentes, además de $72.5 millones en impuestos únicos sobre ventas y $28.7 millones en ingresos fiscales anuales. Sin embargo, desde que el condado anunció el proyecto, residentes y funcionarios locales argumentan que los costos ambientales y de salud pública podrían superar esos beneficios para la comunidad rural. El acceso al agua es uno de los principales puntos de conflicto. Imperial County es una región agrícola que depende exclusivamente del río Colorado y enfrenta escasez hídrica. La empresa demandó en junio al Distrito de Riego Imperial en busca de 260 millones de galones de agua del río por año, según CalMatters. Rucci argumentó que el agua provendría de 160 acres de tierras de cultivo adquiridas por la compañía, y propuso dejar esas tierras sin sembrar por un par de años para desviar el recurso al centro de datos.La ciudad de Imperial presentó además una demanda que impugna la revisión ambiental del proyecto bajo la Ley de Calidad Ambiental de California (CEQA, por sus siglas en inglés), argumentando que la instalación se ubica a escasos metros de zonas residenciales y que no evaluó sus efectos en el aire, el agua ni la energía. "Este proceso carece de las salvaguardas esenciales para garantizar que el público esté protegido", sostuvo la ciudad de Imperial en su demanda.El senador estatal Steve Padilla, demócrata por San Diego, presentó este año una serie de proyectos de ley para regular los centros de datos en el condado y en todo el estado. Uno ampliaría la junta del Distrito de Control de Contaminación del Aire de cinco a diez miembros, incorporando representantes de salud pública, grupos ambientales, trabajadores y el sector agrícola. "No pueden simplemente llegar y reclamar que están exentos y tienen derecho a construir el centro de datos más grande del estado sin ninguna supervisión", señaló Padilla en un foro.Families are already struggling with rising utility bills as it is. Big Tech must pay for their costly AI infrastructure, not CA ratepayers. CA data centers should support the grid and the communities in which they are built.Senate Bills 886 & 887 ensure they do exactly that. https://t.co/Lg3ZLS2TuC— Senator Steve Padilla (@SenStevePadilla) March 11, 2026