Para algunos, disfrutar de un pollo frito, hamburguesa, pizza o papas fritas es mucho mejor con la ayuda de los dedos y dejando de lado el tenedor, lo que puede ser una escena cotidiana en los ‘fast food’, restaurantes o casas, pero, ¿qué pasa con aquellas personas a las que no les gusta usar cubiertos y comen con las manos cualquier tipo de comida? La psicología se encargó de analizar qué hay detrás y la respuesta sorprendió a más de uno ya que no tiene que nada que ver con la falta de modales o que sean maleducadas, sino que todas comparten un rasgo común que es tener una mejor conexión con los alimentos y hasta reducir los niveles de estrés. Aquí te explico lo que afirman los expertos. MIRA TAMBIÉN¿Qué dice la psicología de las personas que comen con las manos?Tal como te conté, comer con las manos no es un acto de descuido de la etiqueta social, sino una necesidad de conexión sensorial y cultural profunda que no se puede lograr con los cubiertos. Y es que la psicología revela que esta práctica fomenta una conexión más profunda y consciente con los alimentos. Esta acción activa múltiples sentidos, reduce los niveles de estrés, fomenta la saciedad y preserva tradiciones culturales muy arraigadas.Al hacerlo cotidianamente se activa también la integración multisensorial. Al tocar el alimento, el cerebro recibe información sobre la temperatura, la textura y la forma antes de que este llegue a la boca. Esto estimula la liberación de dopamina, lo que hace que la comida se perciba como más sabrosa y placentera.El uso de tenedores y cucharas convierte a menudo el comer en un proceso automático, por eso muchos prefieren las manos. (Foto: Eduard Perez / Pexels) ¿Por qué muchas personas prefieren comer con las manos? Comer con las manos ayuda a fomentar la alimentación consciente que permite prestar atención constante al alimento, lo que ralentiza el ritmo de la ingesta. Esto permite que las señales de saciedad lleguen a tiempo al cerebro, ayudando a regular mejor las porciones, algo que no ocurre con los cubiertos. Además se promueve un estado de relajación y una ingesta más consciente.A esto se suma que en muchas culturas, comer con las manos no es una falta de higiene, sino una práctica milenaria que simboliza respeto y conexión que permite valorar la tradición, la calidez familiar y las raíces por encima de los convencionalismos sociales.Esta interacción física transforma el acto de comer en una experiencia más personal e intencional, aumentando los niveles de placer. (Foto: Gül Işık / Pexels) Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestro canal de WhatsApp. No te pierdas información valiosa y consejos que te ayudarán en tu día a día. Únete a nuestra comunidad 👉 aquíSOBRE EL AUTORPeriodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).