La jubilación es un momento clave de la vida de una persona y, de hecho, es uno de los más deseados porque supone el descanso tras toda una vida de trabajo. Precisamente por eso, al ser un cambio drástico en el estilo de vida, es preciso contar con todas las herramientas para adaptarse la nueva etapa. En ello abunda Silvia Munné, coach especializada en acceso a la jubilación. La experta ha ofrecido una entrevista en Clarín en la que se ha esforzado por rechazar la idea de que la jubilación se asocie a la vejez y, por lo tanto, a una etapa en la que no se puedan hacer cosas.
Todo lo contrario. La experta asevera que una persona de entre 60 o 65 años puede "tener perfectamente 20 o 25 años por delante con capacidad física, mental y emocional para desarrollar proyectos", por lo que no se ha de pensar en la jubilación como "la antesala del apagón".
Buena parte del cambio tiene que venir del propio del jubilado, ya que se trata de una cuestión de actitud. Munné reconoce que "si tú le dices a una persona que lo que viene es una especie de epílogo, se apaga", de forma que apuesta por hacerle entender que es una etapa de larga duración, con lo que "cambia completamente la mirada".
Se trata de un giro de 180 grados que requiere cierta organización y perspectiva. Munné apunta que la jubilación "rompe rutinas, rompe dinámicas, rompe identidad", a lo que se une una falta de preparación de la sociedad para esta parte de la vida, igual de importante que la del trabajo. La experta avisa que "si tú no diferencias un lunes de un domingo, una mañana de una tarde, el tiempo se diluye".







