La Comisión Europea ha presentado este miércoles un nuevo paquete de simplificación, los conocidos como "ómnibus", esta vez dedicado a la fiscalidad. Bruselas espera generar un ahorro a las compañías europeas de unos 8.000 millones de euros anuales. Entre las medidas propuestas por el Ejecutivo comunitario se incluye una deducción total para inversiones en plantas, maquinaria y otros activos tangibles usados directamente para investigación y desarrollo o para dar soporte a instalaciones de I+D. La idea es que se establezca como el estándar mínimo, pudiendo los Estados miembros ir más allá. Se trata todavía de una propuesta por parte de la Comisión Europea, por lo que ahora tendrá que ser acordado por el Consejo, donde están representados los Estados miembros, y por el Parlamento Europeo. El proceso de negociación dura meses y en ocasiones años, y durante el mismo las propuestas iniciales de Bruselas suelen sufrir importantes modificaciones. La Comisión calcula que esta medida podría aumentar el PIB de la Unión Europea un 0,2% anual, con un ahorro de 265 millones de euros al año para las empresas. EEUU o Reino Unido ya aplican este tipo de deducciones. La medida incluiría una salvaguardia, por lo que la compañía que se beneficie de esta deducción deberá usar el activo durante al menos tres años. De lo contrario, Bruselas plantea la recuperación parcial de la ayuda fiscal. La medida excluye los gastos en suelo y viviendas, aunque en edificios mixtos se podrá deducir el 100% de su coste cuando la zona no residencial usada para actividades de I+D supere el 80% del gasto del edificio. Las empresas podrán acogerse a esta deducción en el mismo ejercicio en el que se incurre en el gasto o en los cuatro ejercicios siguientes. Bruselas considera que cubre así una importante brecha del apoyo fiscal a la innovación: la mayoría de Estados miembros tienen medidas para los intangibles, pero no para los bienes tangibles. La propuesta del Ejecutivo comunitario plantea, por lo tanto, un cambio en ese ámbito. Otras medidas En todo caso, la principal pieza en términos de impacto económico para las empresas tiene que ver con las retenciones. La propuesta de la Comisión es eliminar las retenciones en pagos de dividendos, intereses y royalties dentro de la Unión Europea, un beneficio que hasta ahora solamente tenían las compañías que tenían una participación mínima en otra empresa. En estas operaciones transfronterizas, hasta el día de hoy, lo que ocurre es que las compañías receptoras de esas transacciones tenían que justificar ante las autoridades fiscales del país donde se encuentra el emisor que no le deben retener esos fondos. Ahora ya no habría dicha retención, lo que elimina costes administrativos y da más margen de tesorería. Los técnicos comunitarios, que han establecido una salvaguardia para el caso en el que una empresa final de un pago de estos intereses o derechos se encuentre en un paraíso fiscal, calculan que generará un ahorro de 5.300 millones de euros al año. Además, Bruselas intenta limitar la ingeniería fiscal relativa al uso de préstamos dentro de grandes grupos, reforzando las actuales salvaguardias. Como el gasto en pago de intereses es deducible, había grupos que cargaban con créditos a sus filiales en países con altos impuestos, y así pagaban menos impuestos. Aunque había un techo establecido de que este tipo de créditos no podía superar el 30% del EBITDA (el beneficio operativo bruto antes de deducir los gastos por intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) la realidad es que su aplicación era desigual. Ahora el Ejecutivo comunitario plantea un respeto estricto a ese techo. La medida también cubre las operaciones de páginas de venta de segunda mano. Hasta ahora, las plataformas como Vinted o Wallapop, deben informar a Hacienda de cualquier usuario que haya vendido productos por encima de 2.000 euros. Bruselas plantea aumentar ese umbral hasta los 3.000 euros. Esos mil euros de diferencia harán que unos diez millones de personas ya no tengan que ser incluidos en los reportes de las plataformas a las autoridades fiscales nacionales, lo que hará que se ahorren casi 680 millones de euros. El paquete incluye otras medidas de simplificación administrativa, eliminando solapamientos entre normas europeas y el impuesto mínimo global para grandes multinacionales, una notificación única para grupos multinacionales en vez de notificaciones individuales de cada una de las filiales y otras medidas. Valdis Dombrovskis, comisario de Economía, convertido en el actor central de la campaña de simplificación de la Comisión, ha defendido que con este paquete "se eleva el ahorro total derivado del programa de simplificación hasta la fecha a más de 18.000 millones de euros". "Casi la mitad de nuestro objetivo para este mandato", ha añadido el letón. La Comisión Europea ha presentado este miércoles un nuevo paquete de simplificación, los conocidos como "ómnibus", esta vez dedicado a la fiscalidad. Bruselas espera generar un ahorro a las compañías europeas de unos 8.000 millones de euros anuales. Entre las medidas propuestas por el Ejecutivo comunitario se incluye una deducción total para inversiones en plantas, maquinaria y otros activos tangibles usados directamente para investigación y desarrollo o para dar soporte a instalaciones de I+D. La idea es que se establezca como el estándar mínimo, pudiendo los Estados miembros ir más allá.
Bruselas propone deducciones fiscales del 100% a algunos gastos en investigación y desarrollo
El Ejecutivo comunitario presenta un paquete de simplificación fiscal que, calcula, tendrá un impacto de 8.000 millones de euros. Todavía debe ser aprobado por los Estados miembros y la Eurocámara










