El mapa legislativo de la provincia operó como un engranaje decisivo en la estrategia de resistencia de la Casa Rosada. En una jornada de alta tensión parlamentaria, la representación de Corrientes fue clave para garantizar el blindaje político del cuestionado jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, logrando hacer fracasar la sesión especial de la Cámara de Diputados de la Nación donde la oposición unificada pretendía forzar pedidos de informes y un dictamen de interpelación contra el ministro coordinador.
Mónica Frade: "Vamos a seguir adelante a pesar de los niños Menem y del clan Menem que está cubriendo a Manuel Adorni"
Para obturar el debate en el recinto, el oficialismo requirió del ausentismo orgánico de cuatro legisladores nacionales por Corrientes. A los tres diputados de la bancada libertaria que se alinean de forma directa bajo las directivas del Poder Ejecutivo —Lisandro Almirón, Virginia Gallardo y Federico Tournier— se acopló de manera estratégica el radical Diógenes González, completando el bloque de contención que dejó a los bloques opositores sin el número legal de bancas necesario para abrir el plenario.
La maniobra parlamentaria desactivó de forma transitoria los embates contra Adorni, quien afronta un complejo escenario judicial por presunto enriquecimiento ilícito.














