Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este miércoles a la justicia que juegue «limpio» tras actuaciones como las medidas cautelares impuestas por el juez Juan Carlos Peinado contra su esposa, Begoña Gómez, y que considera que «sobrepasan todos los límites de lo razonable».
Sánchez, en su comparecencia ante el pleno del Congreso, ha afirmado que hay acusaciones infundadas contra su esposa y su hermano, David Sánchez, y sufren un patrón de acoso y derribo similar al que se ha visto en otros países.
Un patrón que pasa por difundir informaciones falsas, presentación de denuncias por organizaciones vinculadas a la ultraderecha basadas en esas noticias y apertura de procedimientos judiciales.
«Primero el bulo en forma de titular, después la denuncia y, por último, el daño reputacional que juega con los tiempos lentos de la justicia», ha apostillado.
Tras subrayar que no iba a usar el estrado para reivindicar la inocencia de su familia porque lo harán ellos mismos en los tribunales, se ha detenido en cada uno de los casos.















