China acaba de dar un paso decisivo en el almacenamiento de energía renovable con una batería gravitacional levantada en Rudong, al norte de Shanghái. La instalación, desarrollada por Energy Vault junto a socios locales, utiliza una torre de casi 150 metros y bloques de hormigón de 35 toneladas para guardar electricidad sin recurrir al litio. La estructura puede parecer, a simple vista, un edificio industrial más. Sin embargo, su función es muy distinta: actuar como una gigantesca reserva energética capaz de absorber excedentes procedentes de parques eólicos y solares. El proyecto se presenta como la primera instalación comercial a gran escala de almacenamiento gravitacional no basada en bombeo hidroeléctrico. El sistema, denominado EVx, está diseñado para entregar una potencia máxima de 25 MW durante cuatro horas, con una capacidad total de 100 MWh. Según la información del proyecto de Energy Vault, la planta se encuentra en fase de puesta en servicio y está situada junto a un parque eólico y la red eléctrica nacional china. Cómo funciona la batería gravitacional El principio técnico es sencillo, aunque su ejecución exige una ingeniería de gran precisión. Cuando la producción de electricidad renovable supera la demanda de la red, esa energía sobrante se emplea para elevar grandes bloques fabricados con residuos de construcción, hormigón reciclado y otros agregados industriales. Una imagen que muestra el interior de la batería gravitacional (Energy Vault) Al quedar suspendidos a cierta altura, esos bloques acumulan energía potencial gravitatoria. Cuando la red necesita electricidad, las masas descienden de forma controlada y accionan generadores que devuelven energía al sistema. La lógica recuerda a la de las centrales hidroeléctricas de bombeo, pero sin embalses, ríos ni grandes desniveles naturales. La torre de Rudong alcanza los 148 metros de altura y ocupa unos 13.200 metros cuadrados. Además, cada bloque pesa alrededor de 35 toneladas, lo que permite convertir una infraestructura vertical en una especie de almacén mecánico para electricidad renovable, con una eficiencia prevista superior al 80%. Una alternativa al litio para redes renovables La propuesta no pretende sustituir por completo a las baterías de iones de litio, que siguen siendo dominantes por su rapidez de respuesta y densidad energética. Su papel apunta más bien a complementar el almacenamiento de larga duración, especialmente allí donde interesan la durabilidad, el bajo mantenimiento y una menor dependencia de minerales críticos. Las obras fueron de una enorme complejidad técnica (Energy Vault) Energy Vault estima una vida útil de más de 35 años para esta instalación, sin degradación del medio de almacenamiento, sin autodescarga y con una cadena de suministro más localizada. Si el despliegue comercial confirma esas prestaciones, la batería gravitacional china puede abrir una nueva vía para estabilizar redes eléctricas con alta presencia de energía solar y eólica. China acaba de dar un paso decisivo en el almacenamiento de energía renovable con una batería gravitacional levantada en Rudong, al norte de Shanghái. La instalación, desarrollada por Energy Vault junto a socios locales, utiliza una torre de casi 150 metros y bloques de hormigón de 35 toneladas para guardar electricidad sin recurrir al litio.