Desde el siglo I hasta el siglo IV, varios de grupos de trabajadores romanos construyeron en el hoy conocido como Cerro de la Muela de Carrascosa del Campo, en la provincia de Cuenca, varias canteras dedicadas a extraer, cortar, labrar y moldear la piedra. Fue un emplazamiento de enormes dimensiones que desde hace 12 años excavan una quincena de arqueólogos, en diferentes áreas dentro de un enorme espacio de 7.500 metros cuadrados. Actualmente, siguen allí hasta mediados de agosto.
El yacimiento arqueológico es un importante enclave estratégico romano famoso por sus restos de fundición de armas, monedas y su intensa explotación de lapis specularis (el cristal de yeso utilizado por los romanos).
Pero durante estos trabajos, muy relevadores sobre cómo trabajaban en las canteras de la Hispania romana, se ha producido un hallazgo de gran importancia: un pequeño templo, santuario o aedicula (edificio en miniatura) dedicado a Minerva, diosa de la sabiduría, las artes, la estrategia militar y la artesanía.
Lo cuenta a este periódico Dionisio Urbina, que dirige desde 2014 las excavaciones en este yacimiento romano. Detalla que las canteras eran conocidas en el pueblo, pero no se sabía su origen hasta que su equipo comenzó a trabajar allí hace 12 años. Recientemente, el descubrimiento de una inscripción en uno de los emplazamientos donde se investiga dio lugar a la posibilidad de que hubiera un pequeño templo.







