OpiniónLa leve ventaja con que ganó no le resta legitimidad al triunfo de De la Espriella, pero tampoco le da un mandato avasallador ni un cheque en blanco.23.06.2026 22:55 Actualizado: 23.06.2026 22:55 La derrota de Iván Cepeda fue, en buena parte, consecuencia de su negativa a tomar distancia de un gobierno tan desgastado como el de Gustavo Petro, al que los electores terminaron pasándole factura. Aunque al final pregonaban que “Petro es Petro y Cepeda es Cepeda”, lo cierto es que eso nunca se reflejó en una campaña donde brillaron por su ausencia las muestras de independencia frente al petrismo. El candidato no fue capaz de hacer una autocrítica seria del llamado gobierno del cambio. Nunca fue contundente en su posición frente a la constituyente ni tomó distancia de varias figuras cuestionadas de esta administración. Su discurso resultó demasiado gaseoso para un electorado que exigía definiciones. Y en estos tiempos la ambigüedad sale cara.Tras conocerse los resultados, Cepeda además se dejó contagiar de esa toxicidad característica del petrismo que le impidió reconocer la derrota y aceptar con serenidad el veredicto de las urnas.Por cierto, este resultado confirma que Colombia no es inmune al efecto péndulo. En 2018 ganó la oposición de derecha con Iván Duque. En 2022 volvió a ganar la oposición, esta vez desde el populismo de izquierda que lideraba Petro. Y en 2026 triunfó nuevamente la oposición, ahora con la derecha populista de Abelardo de la Espriella.En el fondo, y pese a nuestra precariedad institucional, esa alternancia política es una buena noticia. Lo malo es que cada mandatario ha sido peor que el anterior. Por eso no me hago ilusiones ni con el presidente electo ni con su vicepresidente.¿Y José Manuel Restrepo aportará sensatez y moderación, o pasará de agache mientras los más radicales hacen de las suyas?Y el escepticismo no es gratuito. La persecución en Estados Unidos contra el activista Beto Coral —impulsada desde sectores cercanos a Marco Rubio y afines a De la Espriella— evoca los tiempos oscuros del macartismo.A ello se suma el inquietante comunicado divulgado por la campaña del abogado antes de la segunda vuelta, en el que advertían a los congresistas que debían decidir si acompañaban al pueblo colombiano o le daban la espalda a la patria. Ese lenguaje es particularmente peligroso porque convierte a los contradictores en enemigos.Por otra parte, falta ver cómo será su relación con la prensa. Después de años de intimidaciones, estigmatización y demandas contra periodistas y columnistas críticos, resulta legítimo preguntarse si desde la Presidencia mantendrá esa actitud o si entenderá que una democracia necesita reporteros libres para fiscalizar al poder.Y tampoco sabemos qué papel jugará José Manuel Restrepo en el nuevo gobierno. ¿Aportará sensatez y moderación en asuntos tan delicados como la implementación de los acuerdos de paz, el futuro de la JEP o los derechos de las parejas del mismo sexo? ¿O pasará de agache mientras los sectores más radicales hacen de las suyas?Después de meses de discursos de retaliación, consignas de odio y promesas de mano dura, quedan demasiadas preguntas sin respuesta. No se sabe si De la Espriella piensa gobernar como un estadista —que sería lo deseable— o como un revanchista, tal y como lo prometía en campaña. Ahí veremos de qué está hecho. Porque el discurso de división es muy útil para conquistar el poder, pero muy poco recomendable para ejercerlo.Sobre todo después de llegar a la Presidencia por una ventaja inferior al uno por ciento; un margen que no le resta legitimidad a su victoria, pero que tampoco es un triunfo avasallador ni representa un cheque en blanco.* * *Colofón. En 2018, los petristas decían que Duque había ganado por culpa de quienes votamos en blanco. En 2022, según los uribistas, Petro llegó a la Presidencia por culpa de los que votamos en blanco. Y ahora, tras la derrota de Cepeda, vuelve y juega. Definitivamente, los que votamos en blanco somos unos tesos, pues tenemos la capacidad de decidir todas las elecciones, a pesar de que siempre las perdemos.puntoyaparte@vladdo.comVLLADDO VLADDO Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Entre el revanchista y el estadista
La leve ventaja con que ganó no le resta legitimidad al triunfo de De la Espriella, pero tampoco le da un mandato avasallador ni un cheque en blanco.












