Escucha este artículoNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 24 jun 2026 - 05:00Teresa Gisbert (Valencia, 1957) es fiscal de la Sala Coordinadora de Menores y lleva décadas analizando la evolución de la delincuencia juvenil y la protección de la infancia desde el Ministerio Fiscal. Charla con 20minutos sobre los riesgos del acceso precoz y sin supervisión al entorno digital y cómo ello está cambiando la forma en la que los menores se relacionan, aprenden sobre sexualidad o ejercen la violencia. Por esta razón defiende retrasar el acceso a las redes sociales, mínimo, hasta los 16 años, reforzar la educación digital y endurecer las normas para las tecnológicas que, denuncia, "están ganando dinero a costa de la salud mental de nuestros hijos"Lleva muchos años trabajando con menores. ¿Qué infancia y adolescencia ve hoy que no veía hace 10 años?Uy, hace 10 años yo diría hace 20 incluso. La infancia y la adolescencia han cambiado mucho. La vida ha cambiado mucho también. Los menores de hace 15 o 20 años no tienen nada que ver con los menores de ahora, y en muchas cosas yo considero que están cada vez más desprotegidos. Por ejemplo, en los ámbitos digitales. El problema para mí fundamental es que no les hemos dado las herramientas necesarias para comprender los peligros que implica, para poder tomar precauciones y evitar los daños que tampoco saben que les pueden producir ese acceso constante, a edades demasiado tempranas y la madurez adecuada, a contenidos que son absolutamente inapropiados para su formación y educación.¿Diría que es el problema más acuciante para la infancia ahora mismo?Para mí sí. A ver, hay otros problemas, por ejemplo, los menores migrantes no acompañados, que también me preocupan mucho. Me preocupan los problemas de salud mental de los niños, las niñas y los jóvenes, que no siempre se habla y son cada vez mayores. Me preocupan los menores que tienen discapacidades, por ejemplo, ¿qué ocurre en los juicios cuando el que acude como autor, como víctima o como testigo es una persona con trastorno del espectro autista, o una persona invidente, o una persona con una discapacidad mental, pero que no le impide conocer y poder testificar? Ese tipo de cosas. Pero hay un problema que afecta prácticamente a toda la infancia: el acceso a las redes sociales a edades muy tempranas. Tiene aspectos positivos, pero debe producirse de forma gradual, con prudencia y con contenidos adecuados para cada edad.¿Qué efectos está teniendo ese acceso tan temprano y sin control de los menores?Como fiscal, creo que se desconocen las consecuencias mayores y los peligros que entraña desde el punto de vista jurídico. Ese acceso cada vez más temprano a Internet y de cierta manera te da más posibilidades de ser víctima, pero también de ser autor de un delito, tanto a mayores de edad como a menores. Cuando hablo de delitos cometidos por menores que no han cumplido 18 años, estamos viendo que todo este acceso a las redes sociales hace que lo que antes era solo acoso escolar, es decir, que se producía solo en el momento de la estancia en la escuela, ahora se haya convertido en un ciberacoso que es las 24 horas del día, todos los días de la semana.¿Y en términos de igualdad?Sí, también ha aumentado la violencia de género entre las adolescentes, y algunos asumen unas relaciones de dominación claramente machistas, algo que me parece increíble con la edad que tienen. Jóvenes que duermen con el teléfono disponible para que el novio controle en todo momento qué está haciendo, si está despierta, si habla con otras personas, etc. O jóvenes que tienen que enviar una foto al novio de cómo van vestidas para que le diga si le parece bien o mal. Y luego lo más grave, que es el acceso a la pornografía, que lo que hace es que hayan aumentado muchísimo los delitos contra la libertad sexual cometidos por menores de edad, y también cometidos especialmente por menores de 14 años.¿Son además más graves esos delitos?Son más graves y han aumentado en número, aunque hay que pensar también que han aumentado las denuncias, que muchas antes no se ponían y ahora sí. Pero, desde luego, ha habido un aumento de delitos, especialmente cometidos por menores de 14 años, lo cual requiere una intervención inmediata. Y por otro lado, muchas veces se trata de relaciones que no son adecuadas a la edad en que las están cometiendo. Aparte de que puedan ser o no consentidas, son relaciones basadas en el dominio y la sumisión. Son relaciones mucho más violentas, más agresivas. Y todo te conduce a pensar que los menores que copian lo que es la pornografía y piensan que esa es una forma normal de una relación sexual. Y claro, eso no es una relación sexual ni libre ni consentida.¿Cómo construye la pornografía su forma de relacionarse y entender la intimidad?Aunque en principio sea por curiosidad, en todas las memorias de las fiscalías de menores se ha señalado cómo se ha conducido a una trivialización de las conductas violentas, a una concepción equivocada de lo que es una relación sexual libre y consentida, a la banalización de las relaciones sexuales, de la intimidad a través de las fotos... y peor: se produce un lenguaje sexual absolutamente inapropiado para su edad y grado de madurez y prácticas sexuales absolutamente distorsionadas para ser menores, basadas sobre todo en situaciones de dominio y sumisión. Ellos quieren repetir lo que ven, pero no saben que todo eso es falso.Estamos viendo más de un caso de agresores en manada…Lo que supone una agresión en manada es muchísimo más grave para la víctima, muchísimo más. Luego están no ya no las consecuencias físicas, sino también las de shock postraumático, consecuencias psicológicas gravísimas. Y más en una edad donde no se tiene la madurez todavía suficiente y que están en formación."Las plataformas digitales están ganando dinero con la salud mental y física de nuestros hijos… deben poner mucho más de su parte"Hablaba también de la importancia de que estén formados en competencias digitales. Que sepan interactuar y protegerse en el mundo online. ¿Una medida de prevención sería vetarle el acceso a páginas pornográficas?Son dos cosas distintas. Si queremos prevenir, primero les tenemos que explicar lo que son las redes, quién puede acceder a ellas, qué señales de riesgo pueden detectar para cortar a tiempo con un posible agresor, como en el grooming, y saber que un amigo no te chantajea. ¿Por qué permites que te chantajee un desconocido que dice que es tu amigo, que posiblemente dice que tiene 15 años y en la realidad tiene 45? Eso por un lado.¿Y por el otro?Por otro lado, mientras no les demos la formación, hay que retrasar el acceso. No a todo, pero sí retrasar el acceso a las redes sociales y al internet, porque una cosa es un teléfono móvil sin internet para hablar con tus amigos y otra cosa es lo que hay actualmente. Ahora, cuando participas e intervienes en el mundo digital, estás consintiendo el tratamiento de tus datos personales. Actualmente se necesita el consentimiento paterno hasta los 14 años, pero nosotros entendemos que debería ser hasta los 16, porque todavía no tienen ni idea de lo que implica subir fotos y permitir que se reproduzcan. La prohibición de las redes a partir de cierta edad es algo que ya se está implantando en otros países, como Reino Unido, y que España debate ahora en una ley en el Congreso que busca poner el límite en los 16 años... Sí, la ley de protección de los menores en el entorno digital, que está en este momento en discusión y parece que no avanza muy rápido. En cualquier caso hay que recalcar que internet tiene connotaciones muy positivas. Sí que hay un contenido que puede ser incluso educativo sexualmente para los adolescentes. Pero no un contenido que es pornográfico y que está pensado para adultos. El adulto sabe perfectamente que es pornográfico y el menor cree que está siendo una clase de educación sexual. Y se piensa, y además comenta con sus amigos y no con su padre y con su madre, que es lo normal y que eso resuelve sus dudas sexuales. Yo lo que defiendo es la verificación de la edad a partir de los 18 años, para que hasta entonces tú no puedas acceder o, como mínimo, a partir de los 16. Pero no que entren niños de 10 años.Da la sensación a veces de que vamos tarde, ¿no?Vamos siempre, un paso atrás. La tecnología avanza mucho más rápido.¿Y por qué cree que está costando tanto en sacar adelante una ley que nació de un grupo de expertos, que se supone que hay consenso?Primero, porque hay políticas variadas y luego porque hay una parte que busca la protección del menor y luego están quienes tienen que defender su negocio. Ese es el problema.¿Echa en falta la colaboración de las plataformas? Es evidente que tienen que contribuir. Son los que están ganando dinero con la salud mental y física de nuestros hijos… deben poner mucho más de su parte. La ley de protección al menor en el ámbito digital es mejorable, pero es un principio. Aunque lo importante es la verificación de la edad y los algoritmos, que son muy predictivos."El hecho de que un hijo sea testigo del maltrato de violencia de género del padre a la madre ya le hace víctima de ese delito"Sobre los menores migrantes no acompañados, ha dicho al inicio de la entrevista que era uno de los asuntos que le interesaban. El año pasado estuvo a la orden del día por todo el tema de la reforma de la Ley de Extranjería que aprobó el gobierno. ¿Cree que se les señaló de forma injustificada durante ese momento?No se les señaló solo durante ese momento. En muchos casos se les sigue señalando. Ya solo el término MENA tiene un contenido xenófobo y tiene un contenido de odio clarísimo y no responde a la realidad. Los menores migrantes no acompañados son, antes que nada, menores, y están en nuestro territorio y tienen todo el derecho a la misma protección que los que están aquí. Y no vienen a quitar el trabajo, porque hacen los trabajos que nadie quiere hacer aquí. Ni por otro lado son menores especialmente violentos, son menores que están muy vulnerables, han venido muchas veces solos. Están aquí y lo que están requieren es protección, apoyo y ayuda para insertarse en la sociedad, como haríamos con un niño que se queda huérfano y busca a alguien que le cuide. Más bien en algunos casos son más bien las víctimas de los delitos que los autores.También se está intentando regular la violencia vicaria, después de casos realmente cruentos en los últimos años. ¿Cómo protegemos a los menores de esos casos? ¿Se les debe escuchar más, como pretende el Gobierno para evitar casos como el hijo menor de Juana Rivas?En la Ley de Protección Jurídica del Menor ya queda clarísimo que todos los menores tienen derecho a ser oídos en cualquier procedimiento administrativo o judicial que pueda afectar a su interés. Pero no es lo mismo un niño de 4 años que uno de 12 o de 14. Lo que está haciendo el Gobierno es reforzar lo que es una exigencia legal. Y luego hay que tener en cuenta que ya no se trata de que la violencia vicaria sea que el padre maltratador de la madre también pegue al hijo. Un menor que presencia la violencia de género contra su madre ya es víctima, aunque nunca haya recibido un golpe. Aunque no le ponga la mano encima. Y por lo tanto, merece la protección y ese hombre tiene que tener el castigo que corresponde.Conforme a los criterios deElena OmedesRedactora '20minutos'Elena Omedes es redactora en 20MINUTOS desde 2019. Trabaja en la sección de Nacional del periódico, donde es la responsable de la actualidad acerca de Igualdad, Derechos Sociales, Migraciones, Educación, Infancia y Sanidad.
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