Portugal hizo que Uzbekistán pagase los platos rotos de su crisis. Cristiano Ronaldo y los suyos abusaron del debutante asiático, al que hicieron llorar. La débil selección de Fabio Cannavaro fue un convidado de piedra en otro partido histórico. El discutido Cristiano se lamió las heridas de quedar anulado por RD Congo con dos goles, un doblete que le convierte en el único futbolista que ha marcado en seis ediciones de la Copa del Mundo. Desde el 2006 no ha fallado nunca a su cita con el gol. Eso nadie se lo puede discutir: es un artillero tan longevo e insaciable al que ya no se le podrá borrar.El veterano delantero logró engrandecer su leyenda, que empezó el 17 de junio del 2006 en Frankfort con su diana a Irán. Y cuya obsesión, cada cuatro años, no ha sido otra sino conseguir un récord casi inasumible para nadie más.El más grande de su paísEl siete también es el portugués con más goles en el torneo, superando los 9 de EusébioPortugal era un león herido, toda la semana escuchando críticas por su estreno e incluso insinuaciones sobre un vestuario roto. Tras no dar la talla contra el Congo (1-1), enseñó su cara más fiable y voraz frente a Uzbekistán, que no tenía nada que ver y que pareció nunca entender el ensañamiento con la que se empleaba su rival. Los de Robert Martínez jugaron y aplastaron para mandar un mensaje al exterior, para cerrar filas y para recuperar sensaciones.Fue un triunfo curativo y una goleada balsámica para el ánimo y el ambiente de los de Robert Martínez. También el técnico catalán, que mantiene su apuesta por mantener al siete como referencia, agradeció la buena actuación, que sobre todo sirvió para que la estrella se diese un baño de masas.Volvió a sonreír Cristiano, que siempre ha ido sobrado de autoestima, pero que a sus 41 años quiso demostrar que aún no ha dicho su última palabra en el fútbol. Pudo hacer su celebración personal e inconfundible. Los que le quieren jubilar tendrán que esperar. Y eso que, pese a sus músculos, ya no es el mismo. Hizo dos goles pero, si llega a estar en plenitud y no en la recta final de su carrera, se podría haber llevado media docena su casillero. Sin exagerar.Desde el pitido inicial hasta el último minuto, Cristiano Ronaldo –jugó todo el partido–, solo tuvo una cosa en la cabeza: la portería.Tan cierto es que hizo un doblete como que, si estuviera en plenitud, podría haber celebrar media docena de tantosTras el primer disparo del partido, Bruno ya le pidió perdón por haber preferido chutar en vez de pasarle el balón y tras no poder cazar un centro de Nuno Mendes, aseguraba con la mano que le había faltado un par de centímetros para rematar. A la tercera llegó el ansiado gol. Cancelo metió un envío al área y él, adelantándose a Abdullaev, lo enganchó con la derecha a bote pronto. Desde cerca, imparable. Un gol para los álbumes. Todo el equipo abrazó a su capitán, que no cabía en sí.Muy famoso es su golpeo en las faltas directas y con eso jugó Portugal en una infracción al borde del área. Amenazó Cristiano pero el que chutó fue Nuno Mendes, que sorprendió a Nematov, que no vio la pelota hasta que ya le había superado.El flojo Uzbekistán pudo recortar distancias con un trallazo de Ganiev que entró por la escuadra pero el VAR retrocedió y vio una falta a Cancelo, que había perdido la pelota. Ni así pudo.Lo que llegó fue la sentencia, de nuevo firmada por un Cristiano que no perdonó cuando Bruno le dejó solo. Un tanto histórico porque le permitía superar a Eusébio (9) como máximo realizador luso en un Mundial.Solo en fase de gruposEl siguiente desafío que le queda es lograr ser decisivo en las eliminatorias, donde nunca ha marcadoEn el descanso Cannavaro hizo un doble cambio para evitar una sangría mientras que Robert Martínez optó por pensar ya en el duelo ante Colombia en la última jornada que dilucidará la primera plaza. Casi sin querer, amplió su ventaja con un autogol del portero y el quinto de Leão.El siguiente desafío para el siete portugués es lograr ser decisivo en las eliminatorias. Ninguno de sus diez goles en los Mundiales ha sido en partidos a todo o nada.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour