“Cristiaaanoo, Cristiaaanoo”, era el grito de miles de portugueses en el NRG Stadium de Houston. El astro de la selección lusa acababa de marcar su segundo gol ante Uzbekistán y borraba de un plumazo una semana llena de críticas, en la que, incluso, la prensa de su país le exigió hasta el retiro del fútbol, luego de su pobre debut ante República Democrática del Congo en el Mundial.Aquel pobre estreno estuvo lejos de ser culpa exclusiva de CR7. Fue Portugal la que exhibió desconcentraciones insólitas para un equipo de su categoría, además de una falta de finiquito que, obviamente, provocó que todos los cuestionamientos se centraran en Ronaldo. Tanto que la hermana del atacante salió a reprochar al plantel por redes sociales, mientras que su esposa Georgina Rodríguez se sumó a la polémica. El camarín era un incendio. La tensión estaba al máximo. Sin embargo, Cristiano se demoró apenas seis minutos en dar vuelta la situación. Con un derechazo imparable, tras un gran centro de Joao Cancelo, el delantero descargó toda la furia acumulada estos días. Fue a celebrarlo con los suplentes, mietras el entrenador Roberto Martínez aplaudía y sonreía socarronamente. Pese a las críticas, el español sostuvo en la titularidad a su máxima estrella y esta le estaba dando la razón.Con respecto al duelo ante RD Congo, el combinado luso presentó dos modificaciones: el ingreso de Ruben Dias por Tomás Araújo y el de Joao Félix por Bernardo Silva, otro de los apuntados tras el duelo ante los africanos, que terminó 1-1. El resto fue la misma oncena que decepcionó en la primera fecha de la Copa del Mundo, con el habitual 4-2-3-1 con el Bicho como referencia exclusiva en la ofensiva.Desahogo portuguésLa apertura de la cuenta envalentonó al equipo ibérico, que se fue encima del arco de Abduvohid Nematov. Ante un rival tan débil como el uzbeko, CR7 y compañía tenían claro que estaban obligados a aumentar la ventaja. No podían permitir que se repitiera el escenario del debut, en el que, tras anotar el primer gol, desperdiciaron numerosas ocasiones y el rival igualó el marcador en la primera que tuvo.Aquel fantasma desapareció a los 17’, cuando los 68.777 aficionados presentes en Houston y los millones de telespectadores esperaban que veían el partido por TV esperaban que Cristiano pateara un peligroso tiro libre en la medialuna. El ídolo del Real Madrid engañó a todos. Hizo el ademán de rematar, pero fue Nuno Mendes quien clavó la pelota en el palo derecho. Golazo.Uzbekistán intentó una reacción. Pudo ser a los 29′, pero el descuento de Azizjon Ganiev fue bien anulado por falta previa a Cancelo, a instancias del VAR. Portugal tenía más espacios que en el comienzo y, a diferencia del estreno, esta vez los aprovechó con Ronaldo como estandarte. A los 39, el delantero definió de gran forma tras una espectacular asistencia de Bruno Fernandes. Fue un contragolpe perfecto. En la banca, Martínez sonreía y aplaudía, igual que en el primer gol.Fue ahí cuando llegó la ovación del NRG Stadium, que reconoció la grandeza de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, que venía cuestionado y que necesitaba reinvindicarse, sobre todo, cuando su eterno rival, Lionel Messi, brilla cada vez que pisa un campo con Argentina.El segundo tiempo, Portugal bajó un cambio. Un autogol de Nematov y un latigazo de Rafael Leao cerraron una goleada que recompone la interna de una de las selecciones favoritas para pelear el título.NEWSLETTEREl DeportivoLunes, 8:45 AMUna selección especial con la cobertura y análisis de los eventos deportivos más importantes del fin de semana, por el equipo de Deportes de La Tercera.Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.