Un juez federal en California amplió este martes a todo Estados Unidos la prohibición a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para realizar detenciones en los tribunales de inmigración, lo que representa un duro golpe a la política de deportaciones masivas del presidente Donald Trump.

El juez P. Casey Pitts, del Tribunal del Distrito Norte de California, extendió a nivel nacional una orden dada en diciembre pasado que impide a los oficiales de ICE y la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) del Departamento de Justicia esperar en los pasillos a los inmigrantes que pierden sus casos para detenerlos.

“ICE y la EOIR no proporcionaron explicaciones fundamentadas para sus acciones, el Tribunal concluye que cada una de las políticas impugnadas es arbitraria y caprichosa, en contravención de la APA (Acta de Procedimiento Administrativo)”, escribió el magistrado nombrado por el expresidente Joe Biden (2021-2025).

El fallo también prohíbe a ICE mantener a los detenidos a los inmigrantes en sus instalaciones de registros de forma prolongada.

Como parte de su campaña de deportaciones masivas, el Gobierno Trump había echado abajo desde el año pasado las restricciones de arrestos migratorios en los llamados ‘lugares sensibles’, como hospitales, centros religiosos, escuelas y cortes de inmigración.