24/06/2026 a las 01:21h.
Dicen que el arte se encuentra en los lugares más insospechados y a Lang Lang lo encontramos no con las manos sobre el piano, sino en un circuito termal bajo las aguas saladas de una gran piscina. El arte también tiene que cuidarse. Y esta ... es la dicha de quienes estuvieron en el Hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria estos días para el concierto inaugural de Santa Catalina Classics. Aunque es necesario rebobinar para entender este hallazgo. Horas antes de ese momento, se escuchaba la bocina de los grandes barcos que descargan en el puerto, las aves revoloteando alrededor de las majestuosas palmeras que abarcan la entrada, pero también un piano. «¿No habéis visto a Lang Lang? ¡Estaba ensayando ahora mismo y se escuchaba desde aquí!», expresaba con emoción una de las trabajadoras de recepción del hotel. La ciudad entera, y también esta casa de la música, se preparaba para el concierto del gran pianista que inauguraba el ciclo de conciertos de este hotel. Unos instantes antes, el artista ensayaba, pero en ese momento solo quedaba el eco de su sonido, un sonido que se convirtió en el único objeto de búsqueda durante nuestra estancia.
Música Clásica









