La administración Trump intenta reactivar la debilitada industria de construcción de grandes plantas nucleares en Estados Unidos mediante una oferta de financiamiento por US$17.500 millones para que las empresas de servicios públicos encarguen equipos para reactores diseñados por Westinghouse Electric Co. El financiamiento, anunciado el martes por el Departamento de Energía de EE.UU., se ofrece de manera condicional para un máximo de cinco préstamos destinados a empresas de servicios públicos y otras compañías energéticas que construirán dos reactores cada una. Westinghouse ha firmado cartas de intención con siete socios potenciales, cada uno de los cuales cuenta con emplazamientos identificados para sus proyectos, según informó el Departamento de Energía. La agencia se negó a revelar los nombres de las empresas de servicios públicos involucradas hasta que se realicen las selecciones definitivas. El presidente Donald Trump considera que los reactores nucleares son una fuente clave de energía para los centros de datos y el crecimiento económico. El año pasado firmó una orden ejecutiva que planteó que Estados Unidos tenga 10 grandes reactores convencionales en construcción para 2030, como parte de una meta de cuadruplicar la capacidad nuclear del país hasta 400 gigavatios.