NoticiaDespués de completar los 100 vehículos nuevos en operación del Transporte Público Colectivo, las autoridades buscan cuidarlos al máximo.En junio llegaría el resto hasta completar 100 buses. Foto: alcaldía de barranquilla23.06.2026 17:50 Actualizado: 23.06.2026 17:50
La renovación del transporte público colectivo en Barranquilla avanza a ritmo acelerado, pero el foco de las autoridades empieza a desplazarse de la infraestructura al comportamiento ciudadano. LEA TAMBIÉN Después que la ciudad haya completado los primeros 100 buses nuevos como parte del proceso de modernización del sistema, el Distrito anunció una estrategia pedagógica orientada a intervenir un problema recurrente que históricamente ha afectado la calidad del servicio: la disposición inadecuada de residuos dentro de los vehículos.Botellas arrojadas por las ventanas, restos de alimentos en los asientos y basura acumulada en el piso siguen siendo prácticas frecuentes en el transporte colectivo. La diferencia, esta vez, es que ocurren en una flota que apenas comienza a operar y que incorpora mejoras significativas frente a los buses tradicionales.Una campaña directamente en los busesLa Alcaldía de Barranquilla pondrá en marcha una campaña de cultura ciudadana que se desarrollará al interior de los buses, con el objetivo de sensibilizar a los usuarios sobre el cuidado de los nuevos vehículos, especialmente aquellos que forman parte de la flota con estándar Euro 6.Dina Luz Pardo contó a EL TIEMPO que las personas han tenido buena disposición con la estrategia. Foto:alcaldía de barranquillaLa iniciativa se articula con el programa ‘Barranquilla Limpia y Linda’ y el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS), que contempla acciones de educación ambiental en distintos entornos, incluyendo colegios, comunidades, comercios y escenarios de alta circulación.En este caso, el énfasis se traslada al transporte público. EL TIEMPO conversó con Dina Luz Pardo, jefe de la Oficina de Servicios Públicos del Distrito, quien nos contó que el cambio responde a la persistencia de prácticas como arrojar residuos desde las ventanas de los buses o dejarlos en el interior, afectando tanto el entorno urbano como las condiciones del servicio.La estrategia contempla intervenciones pedagógicas directamente con los pasajeros, en recorridos de transporte colectivo, con el fin de generar conciencia sobre el impacto de estas conductas y fomentar una mayor corresponsabilidad en el uso del sistema.Medidas operativas para el manejo de residuosAdemás del componente educativo, la campaña incorpora acciones prácticas. En los buses más antiguos, que aún cuentan con ventanas abatibles, se instalarán cestas para facilitar la disposición de residuos y reducir la probabilidad de que estos sean arrojados a la vía pública.Los nuevos buses. Foto:alcaldía de barranquillaEn contraste, en los nuevos vehículos —dotados con aire acondicionado y ventanas selladas— el enfoque estará en evitar que los usuarios dejen basura dentro del bus, un comportamiento que, de mantenerse, podría acelerar el deterioro de la flota.El Distrito toma como referencia experiencias previas dentro del sistema de transporte masivo. En estaciones de Transmetro, como Joe Arroyo, ya se han realizado jornadas de sensibilización acompañadas de la instalación de contenedores para la recolección de plásticos, en alianza con organizaciones de recicladores de oficio.Ese modelo ha permitido recuperar materiales reciclables y reintegrarlos a procesos de economía circular, una lógica que ahora se busca trasladar al transporte colectivo tradicional.Una renovación en marchaEl pasado 29 de mayo, Barranquilla completó la incorporación de los primeros 100 buses nuevos de su flota de transporte público colectivo, en lo que la administración ha descrito como uno de los despliegues más rápidos de renovación reciente.Algunas campañas se han situado en el Sistema Masivo de Transporte, Transmetro. Foto:GUILLO GONZALEZEl proceso inició el 23 de abril de 2026 con la presentación de los primeros vehículos y, desde entonces, ha tenido un crecimiento progresivo que impacta directamente a más de 540.000 usuarios en corredores urbanos y metropolitanos.La inversión asociada a este primer bloque supera los 60.000 millones de pesos y se sustenta en un modelo que combina el sistema tecnológico SIBUS —encargado del recaudo, control de flota e información al usuario— y el denominado Factor de Calidad, un mecanismo financiero que permite fondear la reposición de vehículos sin depender exclusivamente del presupuesto público.Uno de los objetivos centrales del proceso es reducir la heterogeneidad del parque automotor, donde históricamente han coexistido buses en condiciones muy dispares, afectando la regularidad y la percepción del servicio. LEA TAMBIÉN Hasta el momento, según los operadores, los nuevos buses no han registrado daños asociados al mal uso por parte de los usuarios. No obstante, la preocupación persiste y la campaña que ahora se implementa busca precisamente intervenir ese punto crítico.También te podría interesar:#Escrutinio #CNE #EleccionesColombia #Reconteo Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






