La mayoría conservadora del Tribunal Supremo de EEUU ha dictaminado este martes que Exxon Mobil puede demandar a empresas estatales cubanas ante los tribunales estadounidenses por propiedades en la isla que fueron expropiadas tras la llegada al poder de Fidel Castro.

La decisión, tomada por 6 votos a 3, podría suponer una palanca adicional para que la Administración Trump ejerza presión sobre Cuba, que ya se ve afectada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, el cual ha dejado a la isla sin suministros de combustible en lo que va de 2026.

La cuestión era si la ley de 1996 conocida como Helms-Burton, aprobada durante la presidencia de Bill Clinton, elimina la inmunidad frente a demandas en tribunales estadounidenses que, por lo general, amparan a países extranjeros y a empresas estatales.

Los magistrados revocaron una sentencia de un tribunal inferior que consideraba que las empresas estatales cubanas gozan de inmunidad frente a demandas en tribunales estadounidenses.

Exxon Mobil reclama una indemnización por la confiscación de activos propiedad de filiales de Standard Oil, predecesora de Exxon Mobil, entre los que se incluyen más de 100 estaciones de servicio y una refinería de petróleo.