El Tribunal Supremo de Estados Unidos abre la puerta a que las empresas estadounidenses que sufrieron expropiaciones por el régimen castrista puedan reclamar a las autoridades cubanas la compensación en los tribunales estadounidenses. La Corte, de mayoría conservadora, ha dictado una esperada sentencia este martes que permite a la petrolera ExxonMobil demandar a empresas estatales cubanas en tribunales estadounidenses por propiedades confiscadas en la isla tras el ascenso al poder de Fidel Castro a mediados del siglo pasado. El auto concluye que la Ley Helms-Burton, una norma aprobada por Bill Clinton en 1996, deroga “claramente la inmunidad soberana extranjera de las agencias e instrumentos cubanos” y permite la reclamación a las empresas afectadas. “Los demandantes que emprendan acciones legales contra agencias o instrumentos cubanos al amparo de esta ley no necesitan cumplir, además, con ninguna de las excepciones a la inmunidad soberana extranjera enumeradas en la Ley estadounidense de Inmunidad Soberana Extranjera (FSIA)”, reza el fallo.“En 1960, tras la toma del poder por parte de Fidel Castro en Cuba, el Gobierno cubano confiscó numerosos activos de propiedad extranjera, entre ellos la refinería de petróleo, las terminales, las plantas de envasado y más de cien estaciones de servicio de Exxon. Desde entonces, dos empresas propiedad del Gobierno cubano, Unión Cuba-Petróleo (CUPET) y Corporación CIMEX, S. A. (CIMEX), han operado los activos expropiados a Exxon y se han beneficiado de ellos”, señala el juez Brett M. Kavanaugh, encargado de redactar la sentencia, en la exposición de motivos.El fallo, que contó con el respaldo de los seis magistrados conservadores contra los tres progresistas, explica cómo Exxon tuvo que esperar varias décadas para reclamar una indemnización por sus bienes confiscados. No pudo hacerlo hasta que se aprobó la Ley Helms-Burton en 1996 bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton. Esta norma fue la respuesta de Washington al ataque contra aviones civiles pilotados por exiliados radicados en Miami por el que recientemente la Administración Trump ha imputado a Raúl Castro.Precisamente, el fallo del Supremo supone un fuerte argumento para la Administración de Donald Trump en su ofensiva diplomática y comercial contra Cuba. La Casa Blanca mantiene un estricto embargo petrolero y comercial y ha aprobado sanciones contra algunos dirigentes e importantes empresas públicas del régimen castrista.Basándose en la Ley Helms-Burton, Exxon exigió judicialmente a las empresas públicas cubanas una compensación de más de 1.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios por la confiscación de activos de Standard Oil, la compañía que dio origen a ExxonMobil, incluyendo más de 100 estaciones de servicio y una refinería de petróleo.CUPET y CIMEX solicitaron la desestimación de la demanda, alegando inmunidad conforme a la FSIA. Esta norma federal prohíbe generalmente las demandas en tribunales estadounidenses contra gobiernos extranjeros y sus “agencias e instrumentalidades”. Exxon, por su parte, alegó que la Ley Helms-Burton levantaba la inmunidad soberana de las demandadas.La petrolera estadounidense perdió la primera batalla, porque un tribunal de distrito estadounidense falló a favor de las empresas públicas cubanas y un tribunal de apelaciones de EE UU del Distrito de Columbia confirmó dicha decisión.Pero Exxon llevó el caso al Alto Tribunal, que ha terminado dándole la razón. Los jueces concluyen que la Ley Helms-Burton elimina la inmunidad que tendrían el Gobierno cubano y sus empresas soberanas y permite a la petrolera estadounidense reclamar contra las empresas públicas cubanas. El juez Kavanaugh escribe en el fallo que la Ley Helms-Burton crea un derecho a demandar que “se aplica expresamente contra las agencias e instrumentalidades cubanas” y proporciona un recurso efectivo contra estas instituciones, que normalmente están protegidas por la FSIA. “Añadir un requisito de la FSIA a la Ley Helms-Burton frustraría el propósito del Congreso y contravendría directamente los juicios de política exterior del Presidente”, escribió Kavanaugh.El segundo fallo en dos mesesSe trata del segundo fallo en apenas dos meses a favor de propietarios estadounidenses de propiedades cubanas expropiadas por el régimen castrista hace más de 65 años. La cuestión que han dirimido los jueces conservadores era si la Ley Helms-Burton suprimía la protección legal que normalmente se aplica a países extranjeros y empresas estatales en los tribunales estadounidenses. Los magistrados del Supremo revocaron un fallo de un tribunal inferior que determinó que las empresas estatales cubanas gozan de inmunidad ante los tribunales estadounidenses.Hace un mes, la Corte Suprema ya falló sobre un caso similar que permitió a la compañía estadounidense que operaba muelles en La Habana reclamar contra cuatro líneas de cruceros que llevaron turistas a Cuba durante el breve acercamiento entre Estados Unidos y Cuba durante la administración Obama.La Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de Estados Unidos, un organismo dependiente del Departamento de Justicia, declaró en 1969 que el valor de los bienes de ExxonMobil en Cuba ascendía a 71,6 millones de dólares, más un interés anual del 6% a partir de 1960. Esto equivaldría hoy a unos 3.000 millones de dólares, más una indemnización triple, según recoge la agencia AP. Además, la comisión descubrió que casi 6.000 personas y empresas tenían reclamaciones por un valor de 1.900 millones de dólares, antes de añadir los intereses o las indemnizaciones.
El Tribunal Supremo aprueba la demanda de ExxonMobil por la confiscación de propiedades en Cuba realizadas por Fidel Castro
La petrolera estadounidense reclamaba 1.000 millones de dólares a dos empresas públicas energéticas cubanas por la expropiación de una refinería y más de 100 estaciones de servicio en los años sesenta










