En la era digital, donde las tablets, laptops y celulares se volvieron otra opción para realizar anotaciones, el papel todavía es preponderante para muchas personas que eligen plasmar sus ideas a mano. Esta actitud esconde un tipo de personalidad y ciertas características que definen al individuo frente al resto. Enterate qué entiende la psicología por esto. Escribir en papel ayuda a la concentración y a establecer una mejor conexión neuronal. Es un hábito que mantiene a la persona en el “aquí y ahora” y permite no depender de las pantallas, en un contexto donde abundan. Aquellos sujetos que llevan un cuaderno y una lapicera tienden a ser más resolutivos, resumen mejor y organizan la información de un modo comprensible(Fuente: Pexels)Durante las reuniones de trabajo o las clases, aquellos sujetos que llevan un cuaderno y una lapicera tienden a ser más resolutivos, resumen mejor y organizan la información de un modo comprensible para el resto de sus compañeros, a diferencia de los individuos que, con una computadora, transcriben literalmente lo que se expresa, sin la posibilidad de acortar e identificar lo que realmente es importante. Así se identificó gracias a un estudio que se formuló en la Universidad de Los Ángeles y que se publicó en Psychological Science. Los sujetos que escriben a mano tienen un mayor nivel de atención sostenida y procesan mejor los estímulos externos. De acuerdo a un análisis de la Corporación Británica de Radiodifusión en 2024, “escribir en cursiva puede activar vías neurales específicas que facilitan y optimizan el aprendizaje y el desarrollo del lenguaje en general”. Además, se reconoció que este hábito estimula áreas del cerebro que permanecen inactivas cuando se escribe utilizando un teclado, por lo que se promueve la activación de diferentes redes neuronales involucradas en el proceso de aprendizaje de letras.La escritura a mano favorece la concentración y la autocríticaKarolina Grabowska