NoticiaLa comunidad celebra que, tras años sin avances, se dan pasos para restituir tierras a 260 familias afro que reclaman 50 hectáreas.De prosperar esta solicitud, sería la primera vez en el país que un cuerpo de agua obtiene ese reconocimiento en el marco de la justicia de restitución. Foto: Cortesía23.06.2026 16:40 Actualizado: 23.06.2026 16:40
Después de años de estancamiento, el reclamo territorial de una comunidad afrodescendiente del Atlántico finalmente llegó a los estrados judiciales. El Juzgado Segundo Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta admitió la demanda presentada por la Unidad de Restitución de Tierras (URT) a favor del Consejo Comunitario Kusuto Ma‑Gende, que busca la restitución de 49 hectáreas y 1.349 metros cuadrados en zona rural de Luruaco. LEA TAMBIÉN La decisión marca el inicio formal del proceso judicial, en el que se evaluará si existió despojo o afectación en el marco del conflicto armado y si deben restablecerse los derechos étnico‑territoriales de esta comunidad, integrada por cerca de 260 familias.Aunque la admisión no implica todavía la devolución del predio, sí representa un avance clave en un trámite que, según voceros comunitarios, permaneció durante años sin movimiento. A partir de ahora, el juzgado deberá analizar pruebas, reconstruir el contexto territorial y determinar si hay mérito para ordenar la restitución.Medidas sobre la tierra mientras avanza el procesoUno de los efectos inmediatos de la decisión judicial es la aplicación de medidas cautelares sobre el área en disputa. El despacho ordenó la inscripción de la demanda en el registro inmobiliario, la suspensión de cualquier trámite o transacción sobre los predios y su salida provisional del mercado.La decisión judicial contempla la aplicación de medidas cautelares sobre el área en disputa. Foto:CortesíaEn la práctica, esto se traduce en una protección temporal del territorio mientras se define el fondo del litigio. Ninguna venta, intervención o modificación podrá realizarse sobre esas tierras hasta que exista un fallo definitivo.Este tipo de medidas busca evitar transformaciones que puedan dificultar una eventual restitución, en un contexto en el que muchos territorios reclamados han sido objeto de ocupación o cambios de uso con el paso del tiempo.Un reclamo ligado a la identidad y la culturaPara la comunidad Kusuto Ma‑Gende, el proceso trasciende lo jurídico. La reclamación está vinculada al territorio como espacio de vida, prácticas tradicionales y memoria colectiva.Cerca de 260 familias que integran el consejo comunitario Kusuto Ma‑Gende están a la expectativa. Foto:Cortesía“Es muy importante para nuestras comunidades conservar esas tierras, porque es la manera de mantener nuestras prácticas tradicionales y nuestra cultura”, afirmó Marilyn Morales, representante legal del consejo comunitario.Sus palabras reflejan el alcance de los procesos de restitución colectiva, en los que no solo se discuten derechos de propiedad, sino también la relación histórica de las comunidades con su entorno.En zonas como Luruaco, estas dinámicas incluyen actividades como la pesca, la agricultura y otras prácticas ligadas al territorio que sostienen tanto la economía como la identidad cultural de las comunidades afrodescendientes.Un elemento inédito: la laguna como posible víctimaEl caso introduce además un componente poco común en este tipo de procesos. La demanda presentada solicita que la Laguna de Luruaco sea reconocida como víctima del conflicto armado.Laguna de Luruaco, en el Atlántico. Foto:CortesíaDe prosperar esta solicitud, sería la primera vez en el país que un cuerpo de agua obtiene ese reconocimiento en el marco de la justicia de restitución.El planteamiento amplía el enfoque tradicional del daño en el conflicto, al incluir los impactos sobre ecosistemas que son esenciales para la subsistencia y la vida cultural de las comunidades.En este contexto, la laguna no solo representa un recurso natural, sino un elemento central en la dinámica territorial de la zona, lo que refuerza su inclusión dentro del proceso judicial.Parte de una tendencia en el CaribeEl caso de Kusuto Ma‑Gende se enmarca en un conjunto de procesos que avanzan en la región Caribe, donde varias comunidades afro han acudido a la justicia para reclamar territorios ancestrales.Según datos de la URT, en la dirección territorial Magdalena y Atlántico se han presentado ocho demandas de restitución colectiva, de las cuales cuatro ya han sido admitidas. Estas abarcan más de 200 hectáreas reclamadas por distintos consejos comunitarios.Entre ellas figuran procesos correspondientes a los consejos comunitarios Jacobo Pérez Escobar, Magen de Mí y Nelson Mandela, lo que indica una dinámica reciente de avance en casos sin resolución.Con la admisión de la demanda, se abre una etapa que puede extenderse durante meses. También podrían intervenir terceros que aleguen derechos sobre las tierras, lo que suele complejizar este tipo de litigios. El resultado final dependerá de ese análisis integral. Solo entonces se determinará si procede la restitución del territorio reclamado. LEA TAMBIÉN Mientras tanto, las cerca de 260 familias que integran el consejo comunitario Kusuto Ma‑Gende mantienen la expectativa sobre un fallo que podría redefinir su acceso al territorio que consideran propio.También te podría interesar:#Escrutinio #CNE #EleccionesColombia #Reconteo Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








