Carlos Sala
Barcelona
Actualizado a las 19:34h.
La novela gráfica tiene grandes hitos, empezando por la que puso los fundamentos del género en el ya lejano 1978, 'Contrato con Dios', de Will Eisner. De pronto, el cómic dejaba de ser cosa de niños y construía una historia adulta, larga y ... con una gran cohesión narrativa. Con 'Maus', de Art Spiegelman, se vio la capacidad del género para contar de forma profunda temas complejos y traumáticos. Y con 'Watchman', de Alan Moore y Dave Gibbons, la novela gráfica subvertía el género de superhéroes y ganaba por primera vez un Premio Pulitzer. A partir de aquí, la novela contada con viñetas se puso de moda y llegaron obras maestras como 'The Sandman', de Neil Gaiman; 'Sin City', de Frank Miller; 'Persépolis', de la recientemente fallecida Marjane Strapi o la confesional 'Fun Home', de Alison Bechdel. En España también existen obras maestras del género como 'Arrugas', de Paco Roca o la serie 'Blacksad', de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido.
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