Oracle redujo su plantilla en unas 21.000 personas durante su último ejercicio, en el que invirtió con fuerza en el despliegue y adopción de la inteligencia artificial (IA) en sus procesos y modelo de negocio, y advierte de que este proceso puede continuar. “La adopción y el despliegue de tecnologías de IA a lo largo de nuestras operaciones han resultado, y pueden continuar resultando, en reducciones de nuestra fuerza laboral”, dice el gigante tecnológico estadounidense en su informe anual.
Se trata de una de las referencias más explícitas realizadas hasta ahora por una gran tecnológica sobre el impacto directo de esta tecnología en su plantilla, que al cierre de su último ejercicio fiscal contaba con 141.000 empleados a tiempo completo, un 13% menos que al comienzo del mismo.
Tras la publicación del informe, y en una jornada bursátil marcada por la caída de las tecnológicas, los títulos de Oracle caían este martes en las operaciones previas a la apertura de Wall Street más de un 2%, un descenso que se suma a la caída del 5% que ya registró el lunes.
En el apartado sobre factores de riesgo de su informe anual afirma que sus “reestructuraciones y reorganizaciones periódicas de la fuerza laboral pueden ser disruptivas” y asegura tener un plan vigente por que ha acometido y seguirá acometiendo ajustes de empleo en respuesta a “cambios de gestión y productos, problemas de desempeño, cambios en las estrategias, adquisiciones y otras consideraciones internas y externas”.












