La Policía considera que el empujón que sufrió una profesora jubilada de 68 años el pasado 30 de mayo en una avenida de Valencia durante las protestas educativas “se ajustó a la normativa”, según el atestado, que estima que la mujer animaba a los manifestantesa ocupar la calzada y a cortar el tráfico. Tras el suceso, las imágenes fueron ampliamente difundidas en redes y el funcionario fue apartado del servicio. Se le abrió un expediente del que no se conoce su conclusión. El atestado integra las pesquisas que indaga la jueza de Instrucción número 16 de Valencia, María Teresa de Vidiella García. La instructora investiga la actuación del agente antidisturbios que empujó y derribó por la espalda a una profesora jubilada que participaba en una manifestación durante la huelga educativa en la capital levantina. La jueza ha solicitado el atestado policial de lo ocurrido el pasado 31 de mayo y aún no ha procedido a la identificación del agente que protagonizó la agresión. Las pesquisas se inician como consecuencia de la querella presentada por la profesora, que tuvo importantes lesiones, y por un sindicato, contra el agente. La violencia del empujón hizo que la manifestante cayera de cara contra el asfalto, lo que le provocó heridas en la barbilla, lesiones importantes en la mandíbula y una rotura en la nariz. La mujer agredida presentó una denuncia por los hechos que fueron grabados por varias personas y compartidos en las redes sociales. La víctima caminaba por la calzada de una avenida de Valencia junto a otros compañeros que participaban en la protesta de docentes valencianos, cuando un agente antidisturbios la empujó fuertemente por la espalda, sin que ella fuera advertida ni se percatase de su presencia. Cayó de bruces, golpeándose la cara contra el suelo. Varios de sus compañeros reprocharon al agente su actitud, preguntándole qué necesidad había de actuar de ese modo y gritándole “Vergonya!” (vergüenza, en valenciano). La víctima, una más del millar de manifestantes que apoyaban el pasado 31 de mayo en la calle las negociaciones que tenían lugar en el interior de la Consejería, fue atendida en un centro de salud por la rotura del tabique nasal y una herida en la barbilla que necesitó de puntos de sutura, según fuentes sindicales. Al poco de suceder el incidente, los vídeos grabados por sus compañeros se hicieron virales y desde entonces la indignación no ha dejado de crecer. Tras ser atendida, la mujer presentó una denuncia, según ha confirmado la Delegación de Gobierno y fuentes sindicales.
La Policía considera que el empujón a una profesora durante la huelga en Valencia “se ajustó a la normativa”
El atestado forma parte de la investigación que desarrolla una jueza de Valencia sobre el comportamiento del antidisturbios









