Un comandante que actúa como secretario del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil ha declarado este martes en la Audiencia Nacional que, durante la investigación interna por filtraciónes periodísticas, dos jefes del teniente coronel Antonio Balas negaron sentirse presionados por la apertura de las informaciones reservadas.

Ante el juez Santiago Pedraz, el comandante ha puesto de manifiesto que los generales habrían cambiado el sentido de su declaración cuando les interrogó posteriormente el teniente coronel Balas, antiguo subordinado suyo que dirige la investigación del caso Leire. Durante esta última, cuando la UCO irrumpió en la sede de la Guardia Civil, ambos aseguraron haber sido presionados por sus superiores en los casos que afectan al PSOE y al Gobierno, ha añadido el testigo.

Una de las tesis de Balas y sus subordinados de la UCO es que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, abrió tres investigaciones internas influida por Leire Díez, con quien habría mantenido al menos dos reuniones. González explicó en el Senado que esas tres informaciones reservadas –paso previo a un posible expediente– se abrieron por la publicación en medios de tres informaciones en las que se revelaban los correos del presidente del Gobierno y su mujer, aparecían Whatsapp de Pedro Sánchez y otros miembros del Gobierno con José Luis Ábalos y, en tercer lugar, por la portada de un periódico en la que se llamaba al DAO, teniente general Llamas, “peón de Marlaska”.