Las provincias rusas de Omsk, Novosibirsk o Irkutsk, en Siberia, se encuentran a más de 2.000 kilómetros del frente de batalla. Pero están empezado a sentir las consecuencias de una guerra que se alarga ya casi cuatro años y medio. Esas son las últimas regiones rusas afectadas por las escasez de combustible, provocada por la estrategia ucraniana de golpear con sus drones refinerías y depósitos de petróleo en el interior de Rusia.Las petroleras del tercer productor de petróleo del mundo se han visto obligadas a aplicar límites a las compras de gasolina y diésel en decenas de regiones del país.Rusia, tercer productor de petróleo del mundo, estudia si tiene que importar combustibleEl gobierno ruso sostiene que la situación se mantiene bajo control. Aun así, el diario económico Védomosti publicaba este martes, citando fuentes anónimas, que el Ejecutivo está considerando dos medidas para hacer frente a la crisis: importar combustible y subvencionarlo para limitar los precios. Esta posibilidad se discutió, según la publicación, en una reunión presidida el lunes por Alexánder Nóvak, uno de los viceprimeros ministros rusos.La región más afectada por esta crisis es Crimea, la península del mar Negro anexionada por Rusia en 2014. La escasez de combustible comenzó a finales de mayo, y se dejó ver en las largas colas de conductores para repostar en las estaciones de servicio.El bombardeo de los drones ucranianos contra refinerías, pero también contra las rutas logísticas de ese territorio, que la mayoría del mundo sigue considerando ucraniano, le dejó sin suministro suficiente.Tras los ataques ucranianos del pasado domingo contra varios depósitos de petróleo junto al estrecho de Kerch, las autoridades regionales prohibieron la venta de combustible a particulares y empresas, reservándolo para los servicios esenciales y de seguridad, como ambulancias o equipos de emergencia.Sebastopol, sede de la Flota rusa del mar Negro, toma medidas que afectarán a la vida cotidiana de sus ciudadanosLas “medidas temporales obligatorias” tomadas en Sebastopol, la principal ciudad de Crimea y sede de la Flota rusa del mar Negro, van a afectar a la vida diaria de sus ciudadanos. Su gobernador, Mijaíl Razvozháyev, anunció el lunes que esas medidas incluyen al fin del transporte público a las diez de la noche, el cierre de tiendas y cafeterías a las ocho de la tarde y un alumbrado público atenuado.Desde Crimea la crisis de la gasolina se ha ido extendiendo a otras regiones. Primero a las más próximas, como el krai de Krasnodar, en el sur de Rusia. Pero luego a otras áreas de la Rusia europea.El pasado 17 de junio el medio The Bell calculaba que se había introducido algún tipo de restricción a la venta de combustible en 53 regiones de Rusia.Este martes se ha sabido que la crisis también está afectando a algunos territorios de Siberia, como Novosibirsk, cuya capital homónima es la tercera ciudad de Rusia en población (1,6 millones de habitantes); o la región de Omsk, que hace frontera con Kazajistán, en Asia Central.Límites a la compra de gasolina y diésel por vehículoEl gobernador de esta última región, Vitali Jotsenko, ha anunciado limitaciones a la venta de combustible “para evitar la creación de pánico artificial y la especulación”. La gasolina está limitada a 40 litros por vehículo, mientras que la venta de diésel varía de 80 litros en las gasolineras comunes a 200 litros en las autopistas. Como en otras zonas del país, queda prohibida además la venta de combustible en bidones.Sus colegas de Novosibirsk, Andréi Trávnikov; y de Irkutsk, Ígor Kóbzev, han asegurado que sus respectivos gobiernos están preparando medidas similares.Las gasolineras de las principalse petroleras del país, como Rosneft, Lukoil y Tatneft, han establecido límites a la venta de combustible incluso en Moscú, San Petersburgo, Tartaristán y otras zonas de la Rusia europea.En Moscú y en el óblast o Provincia de Moscú, que rodea la capital pero no depende de ella, taxistas y otros conductores se han encontrado en los últimos días con falta de algunos tipos de gasolina. Otros han denunciado en los medios locales la introducción de un límite de 20 litros por vehículo en algunas gasolineras.La subida de precios de la gasolina ha doblado la inflaciónEn algunas estaciones los precios han aumentado de una manera enloquecida, llegando a rozar los 100 rublos, cuando el precio habitual estaba antes de la crisis alrededor de los 70 rublos (0,8 euros). Estas incidencias han sido irregulares, y han afectado más a la Provincia de Moscú que a la capital, y a algunas redes de gasolineras que a otras.Ígor Sechin, jefe de la principal petrolera de Rusia, Rosneft, aseguró la semana pasada durante la reunión anual de accionistas que la empresa no había introducido restricciones en el abastecimiento de coches, aunque rechazaba que los usuarios usaran garrafas para comprar gasolina.Este corresponsal pudo observar el fin de semana que el precio se mantenía estable, en torno a los 70 rublos, en varias gasolineras de Moscú de Rosneft y Gazprom Neft, propietaria esta de la Refinería de Moscú, alcanzada por los drones ucranianos en dos ocasiones la semana pasada.Según datos de la Agencia estatal de Estadística, Rosstat, desde comienzos de año hasta el 15 de junio, la gasolina se ha encarecido en Rusia un 6,6 %, casi el doble de la inflación acumulada general, que está en el 3,7 %.El Ministerio de Energía ha aseverado que el mercado interno se mantiene estable y se encuentra bajo control. Y el Servicio Federal Antimonopolio ha asegurado que está tomando las medidas necesarias, como petición de explicaciones a las empresas de gasolineras que han subido los precios.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.
La crisis de la gasolina tras los ataques ucranianos recorre Rusia de Crimea a Siberia
Las regiones de Novosibirsk, Omsk e Irkutsk son las últimas en aplicar restricciones a la venta de combustible














