La polémica reunión en Bruselas entre una delegación del régimen talibán y representantes de la Comisión Europea ha tenido lugar este martes en Bruselas. La administración afgana ha confirmado que ha terminado un encuentro a nivel técnico en el que, entre otras cosas, se ha hablado de la posible reanudación de los servicios consulares para los afganos en la UE, la presencia consular y de “la necesidad de medidas para fomentar la confianza”, según ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores talibán, Abdul Qahar Balkhi, en un comunicado.
Los cinco representantes del régimen talibán han podido entrar gracias a los visados expedidos ayer por Bélgica, que solo eran válidos para un día y solamente para dentro de este país. Todo ello ha causado un gran revuelo por ser la primera vez que Bruselas recibe oficialmente a representantes talibanes desde que recuperaron el poder, hace cinco años, cuando los combatientes islamistas derrocaron al gobierno que había sido apoyado por EE.UU. y la OTAN durante dos décadas.
La Comisión Europea, que insiste en que no reconoce oficialmente el régimen, reitera que el objetivo es deportar a Afganistán a las personas que representan una “amenaza para la seguridad y criminales que han cometido infracciones graves”, según ha dicho hoy el portavoz comunitario Markus Lammert.











