La Comisión Europea confirmó esta semana que ha cursado una invitación formal al régimen de los talibanes en Afganistán para que acuda a una reunión técnica en la capital comunitaria. Ya hubo un encuentro en enero en Kabul, por lo que en Bruselas intentan restarle importancia, pero la presencia de los propios talibanes en las instituciones europeas ha generado mucho debate en los últimos días y genera dudas respecto al compromiso de las instituciones europeas de mantener congeladas las relaciones con el régimen. La razón del encuentro, para el que todavía no hay fecha, es que una veintena de Estados miembros lo han solicitado en la búsqueda de canales para devolver a Afganistán a ciudadanos de dicha nacionalidad que han cometido delitos en territorio europeo y que, por lo tanto, representan una "amenaza para la seguridad". Suecia y Alemania han sido los dos Estados miembros que más han presionado a Bruselas para que lanzara estos contactos formales. La Unión Europea no reconoce al nuevo régimen en Kabul, que recuperó el poder tras la caótica salida de la operación OTAN en el país en 2021, y el Ejecutivo comunitario ha insistido en que "de ninguna de las maneras" la invitación a los talibanes representa un reconocimiento, limitándolo a "contactos operativos" que buscan "el beneficio del pueblo afgano". Según han señalado fuentes europeas al portal de información comunitaria Euractiv, que ya adelantó que se estaba planeando un encuentro hace tres semanas, el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores afgano, Abdul Qahar Balkhi, sería el encargado de liderar el equipo en representación de Kabul. Aunque la Comisión Europea insiste en enmarcar el diálogo como una cuestión técnica, las críticas no se han hecho esperar, especialmente en el Parlamento Europeo, donde el Ejecutivo comunitario está sostenido por una débil y fragmentada mayoría. Los Verdes, que forman parte de ese grupo que respalda a la Comisión, han pedido que "no se cruce esa línea roja". "Mientras los palestinos ven cómo se les rechazan sus visados, la UE invita a los talibanes a Bruselas. Cooperar con este régimen es un insulto a los millones de mujeres que soportan el apartheid de género", ha denunciado el eurodiputado ecologista Mounir Satouri. Los críticos también piden que la Comisión explique tanto por qué la reunión debe tener lugar en Bruselas como quién va a cubrir los costes del desplazamiento de la delegación talibán. El portavoz del Ejecutivo comunitario ha rechazado entrar en detalles, explicando que "todavía no se está en esa etapa". En agosto de 2025, el analista Hameed Hakimi advirtió en un comentario para el think tank Chatham House de que el intento por parte de un gran grupo de Estados miembros de aumentar las devoluciones de afganos a Kabul era una poderosa palanca de negociación para los talibanes para lograr la normalización y la reapertura de contactos con Occidente. Como señaló Hakimi, a pesar de "horrendas restricciones sobre mujeres y niñas", el régimen ya ha logrado una cierta aceptación a nivel regional. Los europeos no son los únicos países que están buscando de qué manera devolver a ciudadanos a Afganistán. La agencia de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) ha alertado de que desde 2023 Pakistán e Irán han procedido a devolver a unos 5 millones de afganos a su país de origen. Según datos ofrecidos por los 20 gobiernos, han solicitado a la Comisión que tome cartas en el asunto. En 2024 se emitieron 22.870 órdenes de expulsión de la UE, sin dar detalles respecto a las razones detrás de dichas decisiones, pero solamente 435 fueron ejecutadas. La Comisión Europea confirmó esta semana que ha cursado una invitación formal al régimen de los talibanes en Afganistán para que acuda a una reunión técnica en la capital comunitaria. Ya hubo un encuentro en enero en Kabul, por lo que en Bruselas intentan restarle importancia, pero la presencia de los propios talibanes en las instituciones europeas ha generado mucho debate en los últimos días y genera dudas respecto al compromiso de las instituciones europeas de mantener congeladas las relaciones con el régimen.