José Ricardo Cevallos Avellán es considerado por la Fiscalía General del Estado (FGE) como una persona clave en las investigaciones de los casos Triple A y Goleada, en los que está procesado el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez Henriques y su círculo familiar.Cevallos Avellán está involucrado en ambos procesos judiciales. En Triple A, donde se investiga el delito de almacenamiento, transporte, envasado, comercialización o distribución ilegal de productos derivados de petróleo, es una de las 22 personas naturales y jurídicas procesadas y tiene medidas cautelares de presentación periódica y uso de grillete electrónico.Mientras que en Goleada, causa en la que se indaga el lavado de activos, es considerado por la Fiscalía como 'cooperador eficaz' y es parte del Sistema Nacional de Protección y Asistencia a Víctimas, Testigos y Otros Participantes en el Proceso Penal (Spavt).PublicidadEn una declaración que dio el pasado 9 de febrero de 2026, José Ricardo Cevallos, guayaquileño de 34 años, comentó que se desempeñó como gerente financiero de Copedesa S.A., desde el 16 de junio de 2021, aunque en la práctica, dijo “terminó desempeñando un rol para todas las empresas de los hermanos Aquiles, Antonio y Xavier Alvarez, que estuvieron bajo la compañía Holding Grupo Alba 3 S.A.”.Aunque semanas antes, en diciembre de 2025, el procesado y a la vez testigo protegido, quien es economista de profesión, entregó a la Fiscalía General tres dispositivos electrónicos: dos celulares y una laptop con información como chats, transferencias relacionadas con la venta de combustible de las empresas de Aquiles Alvarez y su familia.Ese momento, Cevallos Avellán, según recoge la Fiscalía, denunció que “un grupo de personas estaría conformando una estructura delictiva que operaría desde 2021, cometiendo presuntamente delitos de delincuencia organizada, lavado de activos y testaferrismo, entre otros, ocasionando un gran perjuicio al Estado ecuatoriano”.PublicidadPublicidadLo dicho por José Ricardo Cevallos dio pie para que la Fiscalía investigue el llamado caso Goleada, con allanamientos realizados el 10 de febrero de 2026 a la vivienda del alcalde de Guayaquil. En aquel operativo, agentes de la Policía Nacional identificaron que Alvarez no portaba el grillete electrónico como parte de las medidas cautelares que pesaban en su contra en el caso Triple A, lo cual dio paso a un tercer proceso judicial contra el alcalde por el delito de incumplimiento de decisiones legítimas de la autoridad competente.Pero Avellán no solo trabajó con las empresas de la familia Alvarez, sino que también, años atrás, fue funcionario público.Entre 2015 y 2017, por ejemplo, ocupó cargos en la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) como analista regional de Control y Fiscalización, coordinador técnico financiero y coordinador técnico de estrategia corporativa en Petroamazonas, según consta en los registros de la Contraloría General del Estado.En 2018 fue director regional de control de Hidrocarburos de la ARCH, cargo que ocupó hasta 2020. Mientras que en ese mismo año, hasta 2021 fue coordinador zonal del Guayas en la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARC).Testimonio anticipadoEn el caso Goleada, José Ricardo Cevallos Avellán rindió su testimonio anticipado el pasado 16 de junio en el Complejo Judicial Norte de Quito. El testigo protegido explicó el funcionamiento de la estructura de las empresas del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, y su familia. Sin embargo, su versión fue cuestionada por el abogado de Aquiles Alvarez, Julio César Cueva, y por la defensa de Raúl Chávez, asambleísta de la Revolución Ciudadana procesado en esta causa, Carlos Soria.Soria, por ejemplo, comentó que Cevallos dio detalles exactos de placas de autos, números de cuenta, valores monetarios e incluso de galones de combustible, pero que al momento de pasar al contrainterrogatorio, “el testigo dijo que no recuerda nada de ninguna de las personas con las que trabajó ni si sabía si él autorizaba o no los pagos”.Publicidad“Habló casi tres horas sobre las empresas de los señores Alvarez, cosas netamente empresariales y contables, pero al momento en que se le pedían aclaraciones dice que no recuerda. Y él era el encargado de realizar los pagos. El testimonio anticipado de hoy no aporta nada y es una burla en contra del sistema de administración de justicia”, enfatizó Soria.Por su parte, el abogado Julio César Cueva observó que en su declaración, el testigo de este caso fue evasivo y contradictorio. El abogado de Aquiles Alvarez anticipó que corroborará el testimonio con la documentación que posee y advirtió que, de detectar alguna contradicción, presentará una denuncia por perjurio.En tanto, en el caso Triple A el delator solicitó al tribunal rendir su testimonio al final de todos los testigos, pedido que fue cuestionado por las defensas de los procesados, quienes pidieron al juez Jorge Sánchez Pico (ponente) negar este requerimiento. (I)