Escuchar Horses de Patti Smith es como sumergirse en una antología poética: Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud o William Blake resuenan en unas letras que dan tantas ganas de cantarlas como de subrayarlas. También Lana de Rey le canta a Silvia Plath en Hope is a dangerous thing for a woman like me to have, but i have, a la que siempre ha considerado una de sus grandes influencias. Son solo dos ejemplos de cómo la música ha encontrado en los libros algunas de sus mejores canciones, una relación que Pull&Bear ha querido celebrar (y reivindicar) el pasado fin de semana en París con el proyecto Songs Worth Reading, o lo que es lo mismo, con todas esas canciones que merecen ser leídas.Mientras el bullicio tomaba las calles de París durante la Fête de la Musique, la firma optaba por un acercamiento a la música más reposado: detenerse, en silencio, en las palabras. La impresionante Sala Oval de la Biblioteca Nacional de Francia se convirtió por una noche en un escenario de escucha y lectura colectiva. Bajo su inmensa cúpula, arropada por miles de libros y largas mesas de lectura, la cantante canadiense Sophia Stel protagonizó un concierto íntimo cuyas canciones parecían encajar de forma natural con el espacio. La canadiense pertenece a una nueva generación de compositoras con una sensibilidad única para traducir emociones en paisajes sonoros. Sus canciones, delicadas y evocadoras, funcionan como pequeños relatos, capaces de construir imágenes, atmósferas y estados de ánimo. De hecho, al terminar la actuación, el público recibió un objeto cada vez más inusual en la era del streaming: un lyrics book de edición especial que reunía las letras interpretadas durante el concierto.La cita reunió a algunos de los nombres habituales de la comunidad creativa de Pull&Bear, como la modelo Essoye Mombot, la editora de Combo, Louise Follain o el skater Matti Af, en una experiencia que desdibujaba las fronteras entre concierto y club de lectura. Un momento para recordar que también se materializó en una camiseta de edición especial inspirada en el proyecto (porque todo aquello que no acabe en una camiseta souvenir no existe). “Todo merece una canción. Si la vida te parece plana, quizás no la estás observando con suficiente atención”, explicaba Stel en una entrevista, una frase que resume bastante bien el espíritu de la noche. En una época marcada por el consumo rápido de contenido, Songs Worth Reading insiste en la importancia de detenernos en el significado de las palabras, más allá de los formatos.También resume muy bien cómo Pull&Bear ha encontrado en los libros un territorio para abrir nuevas conversaciones culturales y explorar otras disciplinas. Si en Sant Jordi apostó por clubes de lectura y recomendaciones literarias, en París ha llevado esa misma inquietud al terreno de la música. El punto de encuentro, en ambos casos, son todas esas historias que nos unen.Todos los invitados de Songs Worth Reading
El día que Pull&Bear transformó la Biblioteca Nacional de Francia y mostró cómo las canciones también se pueden leer
En el Día de la Música, Pull&Bear transformó con ‘Songs worth reading’ la Biblioteca Nacional de Francia en un escenario, donde las canciones de Sophia Stel podrían descubrirse a través de todo tipo de formatos










