António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, ha lanzado este martes su receta —en forma de lista de deberes para los gobiernos y grandes empresas— para impulsar “una revolución de energía limpia” y desplazar a los combustibles fósiles. En un largo discurso en Londres, durante la Semana de la Acción Climática, el secretario general de la ONU ha reconocido que para “la agenda climática” estos son “los mejores y los peores tiempos”. “Los peores porque los impactos climáticos se intensifican, se acercan los puntos de inflexión y la crisis energética ha expuesto los profundos riesgos de dependencia de los combustibles fósiles. Pero también los mejores, porque la revolución de las energías renovables está en marcha”. En su lista de deberes, Guterres ha incluido a la Inteligencia Artificial (IA). Ha pedido a los a las grandes empresas de IA que “midan y divulguen públicamente el impacto ambiental completo de sus sistemas”, desde sus emisiones de efecto invernadero al uso de agua y terreno. Además, también les ha propuesto “que se comprometan a alimentar” sus centros de datos “con energía renovable para 2030″. Es lo que ha denominado “la Iniciativa de Transparencia Ambiental en IA”, a la que se espera que se sumen las grandes compañías. “Si la IA quiere ayudar a construir un futuro mejor, debe ser honesta sobre lo que nos cuesta ahora”, ha sostenido. Entre las prioridades establecidas por el máximo responsable de la ONU también está la reducción de las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero. En muchas ocasiones, las fugas de metano proceden de incidentes o de venteos deliberados en las explotaciones de petróleo. Guterres ha reclamado a esta industria “que actúe” para frenarlas. Pero “la acción voluntaria ya no es suficiente”, ha añadido. El portugués ha recordado que en su momento ya se consiguió fijar estándares para eliminar el plomo de las gasolina o para suprimir los gases que agotan la capa de ozono. Por eso ha propuesto este martes tanto a los gobiernos como a los consumidores “que establezcan un nuevo estándar global para el sector del petróleo y el gas” para ponerle coto a las emisiones de metano.Guterres está de retirada, dejará el cargo el 31 de diciembre de este año tras una década al frente de la ONU. Y uno de los asuntos que ha marcado su mandato ha sido, precisamente, la lucha contra el cambio climático. Sus encendidos discursos de los últimos años iban al origen del problema, la dependencia de la economía mundial de los combustibles fósiles, principales causantes del calentamiento global. Y, asumiendo lo que se recomienda desde la ciencia, Guterres ha reclamado a los gobiernos acciones para desengancharse del petróleo, el gas y el carbón. Este martes ha insistido en ello cuando ha recordado que tanto la crisis climática como la crisis energética tienen el “mismo destructivo origen”: los combustibles fósiles." “Y exigen la misma respuesta: una transición rápida y justa hacia la energía limpia”. Guterres, además de pedir a los Gobiernos que allanen el camino a las energías renovables agilizando los permisos, ha puesto el foco sobre los beneficios de las empresas fósiles. Solo en el primer trimestre del año, ha recordado, las ocho mayores compañías de combustibles del mundo se han “embolsado 6.500 millones de dólares adicionales” mientras “los precios del petróleo seguían subiendo” por la crisis ligada a la guerra de EE UU e Israel contra Irán. “Son ganancias inesperadas nacidas del dolor, de la inestabilidad, las dificultades y la dependencia”, ha recalcado. Por eso ha pedido a los gobiernos que graven esos beneficios y que utilicen esos ingresos para ayudar a las “familias y comunidades vulnerables” y acelerar la “transición hacia una energía limpia y asequible”. Pero, además, Guterres ha reclamado que se eliminen las ayudas públicas e “incentivos perjudiciales” que recibe todavía el sector fósil.
El jefe de la ONU insta a los gigantes de la IA a informar de su huella ambiental de forma transparente
António Guterres lanza su receta para que triunfe la “revolución de la energía limpia” frente a los combustibles fósiles












