Este 23 de junio, el santoral católico conmemora a una de las figuras más luminosas de la caridad sacerdotal del siglo XIX, San José Cafasso. Conocido como el "santo de la horca", este presbítero italiano dedicó su existencia al ministerio de la confesión, la formación del clero y el consuelo espiritual de los marginados de la sociedad. El legado de misericordia y la vida entregada de San José Cafasso Nacido en Castelnuovo d'Asti en 1811, superó sus limitaciones físicas gracias a una profunda vida de oración y un intelecto brillante. Tras su ordenación, se unió al renombrado Convento de San Francisco en Turín, transformándose rápidamente en un maestro espiritual excepcional y en el principal formador de las nuevas generaciones de sacerdotes de la región. Su labor más célebre se desarrolló en las oscuras prisiones turinesas, donde se convirtió en el apóstol de los encarcelados. Con infinita paciencia y ternura evangélica, Cafasso lograba tocar los corazones más endurecidos, logrando la conversión de decenas de hombres sentenciados a la pena capital y acompañándolos a pie hasta el mismo patíbulo.
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