Testimonios de etnografía culinario-gastronómica en la obra del gran fotógrafo Soli.

No es la primera vez que traemos aquí un relato sobre el mítico fotoperiodista y corresponsal de la agencia EFE, José Ibáñez Martínez, popularmente conocido como Soli, que, a su muerte en 2022, a los 91 años, dejó un legado de unas veinte mil instantáneas, que representan imprescindibles testimonios gráficos recogidos entre los años sesenta del pasado siglo y el primer cuarto del nuevo milenio.

Buena parte de su trabajo se constituye en precioso material etnográfico, muy útil para estudiar usos y costumbres del espacio temporal de referencia. Y entre ellos, como no podía ser menos, hay un buen puñado que incluyen reflejos de hábitos culinario-gastronómicas, que merecen relación y análisis destacados en este espacio dedicado a la memoria del paladar, porque, como nos enseñó doña Emilia Pardo Bazán: “Cada época de la Historia modifica el fogón, y cada pueblo come según su alma, antes tal vez que según su estómago”.

De entre estas instantáneas gastro hemos elegido cinco por su espacial representatividad e interés antropológico. La primera, titulada Cuadrilla de Pascuas, está tomada en 1966, el año en el que se celebró el Referéndum de la Ley Orgánica o del “Votosí” y Carlos Saura estreno su película La caza.