La muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari, ocurrida el viernes 5 de junio a los 77 años, provocó una de las manifestaciones de duelo popular más masivas de los últimos años en la Argentina. El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció en su residencia de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó. Según determinaron los estudios forenses ordenados por la fiscalía interviniente, el músico sufrió un accidente cerebrovascular hemorrágico que le provocó la muerte de manera inmediata. La autopsia descartó un ahogamiento y confirmó que el golpe que presentaba en la cabeza fue consecuencia de la caída producida por el episodio vascular. El artista convivía desde hacía una década con la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que había hecho público en 2016 y que lo había alejado de los escenarios de manera presencial.

La noticia se conoció durante la mañana del mismo viernes y rápidamente se convirtió en el tema central del fin de semana. Miles de seguidores comenzaron a congregarse de manera espontánea en distintos puntos del país, especialmente en el Obelisco porteño, Plaza de Mayo, La Plata, Córdoba, Rosario y Mar del Plata. Desde músicos y personalidades de la Cultura hasta dirigentes políticos de distintos espacios ideológicos, pero sobre todo del peronismo, expresaron públicamente sus condolencias. La magnitud de la repercusión reflejó el lugar singular que Solari ocupaba desde hace décadas dentro de la cultura popular argentina. El artista, junto con sus bandas, logró construir una convocatoria multitudinaria sin depender de los grandes medios de comunicación ni de las estructuras tradicionales de la industria musical.