La Grande Dame del cine francés conquistó a algunos de los hombres más admirados de Europa, desafió las convenciones de su tiempo y convirtió la discreción en una marca personal. Entre romances apasionados, maternidades inesperadas y controversias, construyó una vida tan fascinante como los personajes que interpretó en la pantalla grande. Hay mujeres que se vuelven estrellas y otras que alcanzan la categoría de mito. Catherine Deneuve (82) pertenece a este último grupo. Rubia, de nariz respingada y dueña de una elegancia aristocrática y una personalidad magnética, la actriz logró algo excepcional: atravesar más de seis décadas de fama sin perder jamás el misterio que la rodea. Mientras otras celebridades hicieron de sus romances un show, ella eligió el silencio. Sin embargo, detrás de esa imagen sofisticada y distante se esconden pasiones intensas, decepciones y algunas polémicas que la colocaron en el centro de la escena mediática. Una foto de la actriz

en 1963. Tenía 19

y ese mismo año

nació su primer hijo,

Christian, fruto de su