La revolución de las camionetas medianas acaba de sumar un nuevo protagonista. Mientras marcas tradicionales como Toyota, Ford, Volkswagen, Nissan, Chevrolet, entre otras, continúan dominando uno de los segmentos más competitivos del mercado global, Chery decidió mover las fichas con una propuesta que busca diferenciarse desde la tecnología, las prestaciones y la eficiencia.
Se trata de la nueva Stockman, una pick-up que apunta directamente al corazón del segmento mediano y que llega con una receta poco habitual en la industria: combinar un motor turbodiésel con un sistema híbrido enchufable de última generación.
La apuesta no es menor. En un contexto donde las camionetas electrificadas comienzan a ganar protagonismo en distintos mercados, la marca china pretende ofrecer una alternativa capaz de mantener las capacidades de trabajo tradicionales de una pick up, pero incorporando las ventajas de la movilidad electrificada.
Una nueva generación de camionetas está en camino
Durante décadas, el mercado de las pick-ups medianas estuvo dominado por fórmulas relativamente similares. Motores turbodiésel, chasis robustos, capacidad de carga y aptitudes todoterreno fueron los pilares fundamentales de vehículos como Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok y Nissan Frontier.










