Hay partidos de la primera etapa de un Mundial que tienen su resolución escrita de antemano. Pasa en este como pasó en todos los anteriores, más allá de la mayor o menor cantidad de participantes. En teoría, y aunque esto sea fútbol, un enfrentamiento entre la Francia de la delantera más poderosa del torneo y una selección como la de Irak, que ocupa el puesto 57 del ranking FIFA y no cuenta en sus filas con ningún integrante que juegue en una liga ni siquiera de mediano nivel competitivo, solo puede caer hacia un lado. La intriga duró apenas 13 minutos, el tiempo que tardó el equipo de Didier Deschamps en ponerse en ventaja, y el marcador se cerró con un 3-0 concluyente que pudo ser más amplio.Así, el interés pasó por andariveles distintos al partido en sí. El principal no estuvo sobre el césped sino en el cielo: por primera vez en la historia de las Copas del Mundo hubo que suspender un partido por una tormenta eléctrica. El fenómeno meteorológico, que en Estados Unidos activa el protocolo consistente en vaciar las tribunas y guarecerse para esperar que aclare, era un acontecimiento previsible. El Mundial de Clubes del año pasado sufrió seis interrupciones por ese motivo (el Chelsea-Benfica de octavos de final tuvo el récord de tiempo con 4 horas 38 minutos de parón), y más lejos en el tiempo, hubo que esperar 2 horas y cuarto para reanudar la semifinal Colombia-Chile en la Copa América 2016.Golazo de zurda de Kylian Mbappe para el 1-0Visionhaus - Getty Images North AmericaEsta vez, el diluvio se inició en el minuto 35 de la primera mitad, se transformó en tormenta mientras los jugadores se metían en los vestuarios para el descanso, y el fútbol recién volvería 2 horas y 10 minutos más tarde. Tan largo fue el entretiempo que la FIFA decidió que no hubiese pausa de hidratación en la segunda parte, medida lógica si se tenían en cuenta la cantidad de agua que cayó y los charcos que quedaron en algunos sectores del campo.Hasta que reinó la normalidad, los focos apuntaban hacia Kylian Mbappé, el crack que, aparentemente apagada la estrella de Cristiano Ronaldo, aparece como nuevo rival de Lionel Messi en la pelea por los récords y de la selección argentina en la lucha por los títulos.Kylian Mbappe marca su segundo gol, para seguirle dando pelea a Messi e impulsar a Francia en el MundialMatt Rourke - APEl número 10 galo cumplía el centenar de presencias con la camiseta bleu, y con los dos tantos convertidos unas horas antes por el 10 rosarino había quedado a cuatro de distancia en la tabla de artilleros históricos en las Copas del Mundo. Es decir, que pisó la cancha con motivaciones de sobra para brillar. Al dejarla, a 120 segundos del final, había recortado la diferencia a dos, además de alcanzar a Miroslav Klose.Su inicio fue a todo vapor. A los 6 minutos hizo amonestar a Amir Al-Ammari, el pivot central del 4-1-4-1 con el que se plantaron sin éxito los iraquíes. Un par de vueltas de reloj más tarde enganchó un remate de sobrepique en el área que se fue desviado. En la tercera ya no falló. Michel Olise lo buscó en la puerta del área, se acomodó para el remate y su zurdazo violento le dobló la mano al arquero Ahmed Fadhil (más o menos como le ocurrió a Luca Zidane en el impacto inicial de Messi contra Argelia).El partido estuvo interrumpido más de dos horas por la lluviaMAURO PIMENTEL - AFPLa pausa excesiva no hizo más que reactiaró las energías de Kiki, que arrancó animando a sus compañeros, buscó contagiarlos con su entusiasmo retrocediendo 30 metros para recuperar una pelota, y a los 9 recibió un regalo inesperado. Zaid Tahseen ejecutó un saque de arco con un pase tan impreciso hacia su arquero que habilitó a Ousmane Dembélé, toque corto y Mbappé siguió sumando. Incluso pudo estirar algo más sus cuentas con otras tres opciones, pero no las supo concretar. Un tercer punto de interés era reafirmar el funcionamiento del vigente subcampeón mundial luego de las dos caras que enseñó en el debut ante Senegal. Deschamps tomó nota del cambio positivo que significó intercambiar las posiciones de Olise y Ousmane Dembélé e insistió con la fórmula.Manu Kone recibe la infracción de Zidane Iqbal Petr David Josek - APExtremo incontrolable en el Bayern Munich, Olise parece no extrañar la raya al correrse al centro, aunque por momentos su gambeta pierda eficacia en una zona con mucho más tráfico. Pero tiene categoría suficiente para ubicar y asociarse con los compañeros que lo rodean. Luego del 2-0, cuando Irak terminó de desarmarse, el travesaño le negó un golazo, pero al menos se dio el gusto de dejar solo a Dembélé para que estrenase su cuenta goleadora.La restante prueba del técnico francés ofreció un resultado desparejo. Colocó en el doble 5 a Manu Koné en lugar de Aurélien Tchouaméni y, si bien la tibieza del rival impidió medir su desempeño defensivo, hubo que esperar hasta los 45 finales para que ganara confianza con la pelota en funciones más adelantadas. No se modificó demasiado la sensación de escaso peso que ofreció el medio campo galo en los 45 iniciales contra Senegal; pero no habría que descartar al volante de la Roma como alternativa cuando lleguen compromisos para difíciles.Francia cumplió con lo previsto. Ni los rayos, ni la lluvia, ni mucho menos el modestísimo Irak le crearon mayores sobresaltos. Mbappé volvió a mostrar que tiene hambre de sobra para desafiar a Messi. La película recién empieza. Continuará… Mundial 2026Selección de FranciaSelección de Irak