Análisis Exclusivo suscriptores Tanto en el Pacto Histórico como en la Casa de Nariño había dudas por la estrategia del senador.Iván Cepeda tras su derrota en la segunda vuelta. Foto: MAURICIO MORENOSUBEDITOR DE POLÍTICA22.06.2026 19:10 Actualizado: 22.06.2026 19:10
La campaña de Iván Cepeda no terminó de convencer en el Pacto Histórico y en la Casa de Nariño, donde había críticas por la estrategia con la que el candidato de la izquierda buscaba ser el sucesor del presidente Gustavo Petro.El senador, quien fue derrotado este domingo por Abelardo de la Espriella, el candidato de la derecha, tuvo una campaña sectaria; hubo un mal manejo de las comunicaciones; se dedicó desde un primer momento a hablarle solo a la izquierda, ignorando al centro, y hoy los resultados dan cuenta de que la ausencia de estrategas le terminó jugando en contra, pues la campaña estuvo prácticamente en manos de su UTL. El senador hizo en esta contienda todo lo contrario a lo que hizo Gustavo Petro en 2022, quien aprendió de la derrota de 2018 y eso le permitió llegar a la Casa de Nariño.De hecho, altos funcionarios de la Presidencia le habían dicho a este diario que a Cepeda le estaba yendo bien en las encuestas por la popularidad del presidente Gustavo Petro, pero que, si no había una apertura, iban a perder. Sin embargo, como lideraba la mayoría de las encuestas, añadieron los funcionarios, en la campaña consideraban que estaban haciendo bien las cosas. Pero ni el presidente Petro estaba convencido, por lo que en las últimas semanas intensificó su participación en política en favor de Cepeda. Una de las principales críticas que había en el Pacto Histórico era que la campaña estaba siendo manejada por la UTL del senador y, según varias voces del Pacto, ninguna de estas personas estaba preparada para liderar una estrategia que permitiera llegar a la Casa de Nariño. Petro, en 2022, contrató estrategas extranjeros como Xavier Vendrell y Antoni Gutiérrez Rubí.Para el analista Alejandro Chala, fueron tres errores fundamentales. “El primero, y el más importante, fue que la incapacidad de construir un proyecto político y programático mucho más amplio fue lo que llevó indirectamente a la derrota. Cepeda se comprometió, cuando fue elegido candidato por el Pacto Histórico, a abrir todos los puentes con los demás bloques para considerar un frente común, que fue la Alianza por la Vida. Pero, después, se centralizó en la figura del equipo programático, que giraba alrededor de David Flórez Ballesteros, quienes terminaron cerrando parte de la campaña en esas negociaciones y en otros temas”, aseveró.Mientras a la campaña llegaban figuras como Juan Fernando Cristo para ampliar el espectro, esa primera línea de Cepeda, con Ballesteros, el representante Gabriel Becerra y su asesora Gabriela Parra, cerraba el círculo, según fuentes del Pacto Histórico. “La jefa de comunicaciones carga cierta responsabilidad porque no abrió la campaña”, añadió el analista Chala, y dijo que “no se logró articular lo que se buscaba con lo que podía dar el candidato. Era muy buen candidato por su preparación política, pero Cepeda no era una persona que buscara o tuviera la capacidad de entrar en las nuevas formas de hacer política y eso lo mostró con el desgano con el que entró a algunas actividades diferentes a lo que son los discursos en plaza pública”. Fueron pocas las entrevistas que dio Cepeda, se negó a ir a debates y no entendió que hoy las redes sociales son fundamentales para llegarle al elector. Ya tras la derrota en primera vuelta hubo cierta apertura, pero definitivamente la balanza ya estaba inclinada por el candidato de derecha, que tuvo una estrategia totalmente diferente, y en las urnas se vio el resultado.MATEO GARCÍA Subeditor de Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










