El sector del servicio doméstico, abarca a más de 680.000 personas en todo el territorio nacional de acuerdo con los registros más recientes del DANE. De todos estos, el 93 % son mujeres y cerca del 82 % ejerce esta labor sin acceso a la protección social. Es decir que, miles de personas que cocinan, limpian, cuidan niños, acompañan a adultos mayores y ayudan a sostener el día a día de los hogares aún se encuentran trabajando sin garantías laborales adecuadas.¿Tiene empleada doméstica? Así puede calcular la prima que debe pagar antes del 30 de junioCifras del DANE indican que más de 743.000 hogares en el país dependen de alguna forma de este sector. Pese a que su labor hace posible la rutina diaria de miles de familias, el servicio doméstico sigue siendo uno de los menos visibles dentro de la economía, lo que ha motivado el surgimiento de iniciativas orientadas a profesionalizar el sector y garantizar condiciones laborales dignas para quienes lo ejercen.Sobre esto, Mariano Ortega, CEO de Limpiafy explicó que: “la informalidad en el trabajo doméstico es más que problema laboral, por el contrario representa una fractura económica, social y cultural profunda para el país, pues cuando una trabajadora está en la informalidad, pierde protección de manera inmediata. Al mismo tiempo, pierde el país entero porque se debilita el sistema de seguridad social, se reduce la productividad general de la fuerza de trabajo femenina, aumenta la vulnerabilidad socioeconómica de miles de mujeres jefas de hogar y se perpetúa la idea errónea de que el cuidado y la limpieza son labores de menor valor”.Limpiafy: plataforma que conecta a hogares, oficinas, locales comerciales y edificios con personal de aseo capacitado y contratado formalmente Foto: LimpiafyOrtega pone énfasis en que el mayor reto en la formalidad de este sector se basa en las creencias culturales, ya que normalmente se ha visto esta ocupación como una “ayuda” vecinal o familiar y no realmente como como un empleo formal que contiene exigencias técnicas, responsabilidad, cumplimiento de horario y un criterio técnico definido.“El servicio doméstico no es una ayuda, es un trabajo esencial, y como todo trabajo esencial, debe tener reglas claras, protección, formación y reconocimiento”, señala Ortega. Empleadores pueden ser multados: la obligación económica que deben recibir empleadas domésticas en junio, así trabajen por díasConforme con otros datos del DANE, el 62 % de las personas dedicadas al servicio doméstico reciben una remuneración económica equivalente a un salario mínimo, en algunos casos menos. Asimismo, tan solo el 20 % cuenta con afiliaciones activas y cotizaciones simultáneas a salud y pensión.Para Limpiafy, esta formalización legal no debe tratarse únicamente de una obligación legal, sino que a su vez hace parte de un proceso en el cual se avance en materia de percepción social de este sector que sostiene la vida cotidiana de millones de personas en el país.El 62% de las trabajadoras domésticas en Colombia gana un salario mínimo o menos. Foto: Getty Images“La confianza en este sector no puede depender únicamente de una recomendación verbal. Necesitamos construir confianza con procesos, tecnología, trazabilidad, formación y respaldo. Cuando una trabajadora es tratada como una profesional, también cambia la manera en que los hogares valoran su trabajo”, explicó el CEO de la empresa. Trabajadores informales ganan cada vez menos y los formales están estancados: los graves efectos del salario mínimo al 23%La pregunta ya no es cuánto cuesta formalizar el servicio doméstico, sino cuánto le cuesta al país seguir sin hacerlo. En una Colombia que habla de equidad y bienestar, esa conversación no puede seguir esperando.
Empleadas del hogar en Colombia trabajan sin protección social: expertos piden acelerar la formalización
Trabajadores y trabajadoras domésticas, una actividad esencial para miles de hogares en el país que aún destaca por altos niveles de informalidad.
En Colombia, 680 mil personas en servicio doméstico (82% informales) carecen de protección social, con solo 20% afiliado a pensiones. Esta informalidad económica fractura productividad laboral femenina, seguridad social y requiere formalización acelerada para estabilidad de mercado y governance.









