Los últimos ocho estadounidenses que pasaron 42 días en una unidad especializada de cuarentena hospitalaria tras la exposición a un inusual brote de hantavirus en un crucero que mató a tres personas han salido de las instalaciones en Nebraska.
Funcionarios del Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS) confirmaron el lunes el fin de la cuarentena.“Mediante una estrecha colaboración entre socios federales, estatales y locales, el HHS ayudó a proteger al pueblo estadounidense, contener riesgos potenciales y llevar este esfuerzo de respuesta a una conclusión exitosa”, dijo la portavoz del HHS, Emily Hilliard, en un correo electrónico.Más de 120 personas de varias nacionalidades fueron evacuadas del MV Hondius en las Islas Canarias de España a principios de mayo, incluidos los 18 estadounidenses que terminaron en la Unidad Nacional de Cuarentena en Omaha.Además de esas personas evacuadas por expertos médicos con trajes de protección completos, al menos otros 30 pasajeros se bajaron del barco antes de que se documentara el brote. Entre ellos había siete estadounidenses, a quienes se les permitió vigilar en casa la aparición de cualquier síntoma. Cuando el barco finalmente atracó en los Países Bajos, 25 miembros de la tripulación y dos integrantes del personal médico estaban a bordo y tuvieron que guardar cuarentena.La Organización Mundial de la Salud no respondió el lunes a preguntas sobre el estado de todas las demás personas que tuvieron que hacer cuarentena en todo el mundo. Se identificó un total de 13 casos del virus, incluidos los tres que murieron, entre personas que estaban en el barco.La mayoría de los estadounidenses regresó a casa, pero algunos se vieron obligados a hacer cuarentena Una de las pasajeras estadounidenses, Angela Perryman, había sido retenida contra su voluntad y en contra de la recomendación de un experto médico del gobierno. Señaló en una entrevista el lunes que a los pasajeros se les dijo que el periodo de monitoreo de la cuarentena terminaba el domingo a las 2 de la tarde. Ella salió en un vuelo esa noche. Otros salían en vuelos el lunes, indicó.“Nos mantuvieron encerrados en nuestras habitaciones hasta la 1:55. Y a las 2 en punto, ‘OK, bueno, todos salgan caminando y vayan a casa’”, dijo Perryman, hablando desde su casa en Florida.










