NoticiaEl sabor metálico fue la primera señal del cáncer que afectó a June Kelly. Foto: SWNS22.06.2026 14:16 Actualizado: 22.06.2026 14:16

Lo que comenzó como una molestia casi imperceptible terminó convirtiéndose en una de las noticias más devastadoras en la vida de June Kelly, una mujer de 48 años de Micklefield, Leeds, en West Yorkshire, Reino Unido, que llevaba una rutina activa, practicaba deporte de alto rendimiento y no presentaba antecedentes graves de salud.Todo inició en 2021, cuando Kelly empezó a notar un sabor metálico persistente en la boca. En ese momento, no lo asoció con algo grave. Sin embargo, el síntoma no desaparecía y comenzó a acompañarse de otros cambios físicos que la llevaron a consultar con un médico.El sabor metálico fue la primera señal del cáncer que afectó a June Kelly. Foto:SWNS LEA TAMBIÉN La situación escaló rápidamente cuando los exámenes médicos revelaron un deterioro crítico de su función renal. Según los reportes clínicos, sus riñones habían reducido su capacidad a apenas un 5%, lo que obligó a una intervención de urgencia y diálisis inmediata. Poco después llegó el diagnóstico definitivo, el cual dio como resultado mieloma múltiple, un tipo de cáncer de la sangre que afecta la médula ósea y que, en la mayoría de los casos, no tiene cura.La propia June describió el momento en el que recibió la noticia como una situación que generó un alto impacto emocional en su vida. “Cuando me dijeron que era mieloma, mi mundo se derrumbó por completo”, mencionó en declaraciones citadas por el medio The Sun.El sabor metálico fue la primera señal del cáncer que afectó a June Kelly. Foto:SWNS LEA TAMBIÉN Antes de ese diagnóstico, su vida era completamente distinta. Participaba en triatlones, corría en medias maratones y combinaba su actividad deportiva con el trabajo y la vida familiar. Por eso, los primeros síntomas pasaron casi desapercibidos. Ella misma relató: “Estaba en la mejor condición física de mi vida y pasé de sentirme un poco cansada y tener un sabor extraño en la boca, a que me dijeran que mis riñones estaban fallando y luego que tenía un cáncer en la sangre incurable”.El caso llamó la atención de los médicos porque el mieloma múltiple puede desarrollarse de forma silenciosa durante mucho tiempo. En sus etapas iniciales, los síntomas suelen confundirse con fatiga común o dolencias menores, lo que retrasa el diagnóstico.En el caso de Kelly, el sabor metálico en la boca terminó siendo una señal indirecta del daño renal causado por la enfermedad. Este tipo de complicaciones ocurre cuando las proteínas anormales producidas por las células cancerígenas afectan órganos como los riñones, provocando fallas progresivas.Tras el diagnóstico, la mujer inició tratamiento de quimioterapia en el Hospital Queen Elizabeth de Birmingham y posteriormente fue sometida a un trasplante de células madre. A pesar de la gravedad de su condición, continúa bajo manejo médico con tratamientos de mantenimiento y sesiones de diálisis varias veces por semana.El sabor metálico fue la primera señal del cáncer que afectó a June Kelly. Foto:SWNS LEA TAMBIÉN El impacto del diagnóstico no solo fue físico, sino también emocional y familiar. Kelly tuvo que enfrentar la difícil tarea de explicar su enfermedad a sus hijos, en medio de un proceso médico complejo y con un pronóstico incierto.Su caso se ha convertido en un ejemplo de cómo los síntomas menores pueden ser la primera señal de enfermedades graves por lo que después de conocerse su historia, se ha evidenciado la importancia de prestar atención a cambios persistentes en el cuerpo, incluso cuando parecen insignificantes, ya que pueden estar asociados a patologías de alto riesgo.Pablo Pachón RamírezRedacción Alcance DigitalEL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.