El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha destacado el "muy buen progreso" de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza, que se ha materializado en una "hoja de ruta" para consolidar un acuerdo de paz definitivo en un plazo de 60 días. Vance ha explicado ante la prensa que el domingo "fue un día muy bueno" en las negociaciones con el régimen persa, y ha destacado que la reapertura del estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo se recupera paulatinamente, es una prueba de esos avances: "Hemos visto los precios del petróleo y el gas bajar, y ahora hay millones y millones de barriles de crudo y gas natural circulando por el estrecho de Ormuz que no lo estaban haciendo".Desde la firma del memorando de paz el pasado jueves, las delegaciones de Washington y Teherán han consolidado, según el comunicado publicado por los mediadores, Catar y Pakistán, "avances alentadores" en un "ambiente positivo y constructivo" durante el fin de semana en el encuentro en el lujoso complejo de Bürgenstock. Su celebración estuvo en el aire hasta el último momento, pero finalmente ha servido como punto de partida para crear un "Comité de Alto Nivel" que dirimirá, durante los próximos dos meses, las cuestiones técnicas para consolidar un acuerdo final que cumpla con las exigencias mutuas. Por la parte iraní, el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, ha corroborado los "avances importantes" en las negociaciones en Suiza, también para asegurar el fin de la guerra en el Líbano. "Las exportaciones de petróleo y productos petroquímicos quedan condonadas, se ha levantado el bloqueo, se han liberado algunos activos congelados y se ha puesto en marcha un importante plan de reconstrucción y desarrollo para Irán", ha destacado en X el ministro, sin dar más detalles. Sin embargo, ha subrayado que la "desescalada" en Líbano será "el primer test" que pondrá a prueba el curso de las negociaciones. El portavoz de Exteriores, Esmail Baqaei, ha incidido en esa idea en un mensaje en redes sociales: la base de las negociaciones será "el compromiso a cambio de compromiso".Israel rechaza retirarse del LíbanoPese a los avances, la tregua continúa amenazada por lo que ocurra en el Líbano, donde el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha insistido nuevamente en que sus tropas permanecerán en el sur del país árabe con "libertad total de acción" para frustrar "cualquier amenaza directa o inminente" en el sur del Líbano o dirigida desde el país árabe contra su territorio. "La orden que hemos dado al Ejército es clara", ha asegurado Netanyahu, que ha insistido una vez más en que Israel permanecerá en ese área —que consideran una "zona de seguridad" contra Hezbolá— "todo el tiempo que sea necesario" para proteger a su país. Esa premisa, repetida varias veces por el Gobierno israelí desde el anuncio del acuerdo de paz pone en vilo toda la tregua: Irán ha insistido en que el cese de las hostilidades es "en todos los frentes", y en que hace a Estados Unidos responsable de lo que ocurra en el Líbano. Washington, por su parte, ha endurecido el tono sobre Israel en los últimos días, insistiendo en que si bien Hezbolá debe detenerse y el Estado judío tiene derecho a defenderse, Tel Aviv debe "respetar" el proceso de paz —en palabras del vicepresidente JD Vance la semana pasada—.Ante el riesgo de una nueva escalada en el Líbano, el propio Vance y Jared Kushner, asesor y yerno de Trump —junto con el primer ministro catarí, el jeque Mohamed bin al Thani—, han mantenido una llamada telefónica este lunes con el presidente libanés, Joseph Aoun, para abordar el delicado alto el fuego que impera en el país árabe desde el viernes, y el mecanismo acordado con Irán para vigilar su cumplimiento. "La conversación abordó la cuestión de consolidar el alto el fuego en el Líbano, detener la escalada militar israelí y las medidas que deben adoptarse al respecto, incluida la posibilidad de formar una célula para este fin", ha indicado el Ejecutivo libanés en un mensaje difundido en redes sociales.Todo ello ocurre en vísperas de que Líbano e Israel mantengan en Washington una nueva ronda de negociaciones, la quinta desde el inicio de la ofensiva contra Hezbolá. Beirut insiste en consolidar un cese de las hostilidades que incluya la retirada israelí de su territorio y el respeto a su soberanía, algo que Tel Aviv no parece dispuesto a cumplir. Por el momento, la tregua alcanzada el viernes entre Israel y la milicia chií se está cumpliendo, cuando la cifra oficial de muertos desde el inicio de la guerra en el Líbano alcanza las 4.106 víctimas, con 12.153 heridos y más de un millón de evacuados.Primeras concesiones de Washington y TeheránEn cualquier caso, con el impulso de las negociaciones han llegado las primeras concesiones de uno y otro bando. Teherán ha accedido, según JD Vance, a que los inspectores de la Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) entren en el país para supervisar la "desnuclearización" y la retirada del uranio enriquecido en poder del régimen de los ayatolás, una línea roja para Washington desde el principio, y que Irán aún supedita a la aprobación de su parlamento y de su Consejo de Seguridad Nacional. Por contra, la Casa Blanca ha anunciado este lunes que levanta las restricciones a Teherán para producir y vender petróleo durante los 60 días de negociaciones, según ha anunciado el Departamento del Tesoro. El vicepresidente estadounidense ha explicado que el objetivo de la cumbre era fijar esa hoja de ruta y crear "mecanismos" para gestionar la tregua y canales de comunicación —un comité de gestión de conflictos— para vigilar el cumplimiento del acuerdo y evitar que cuestiones como la del Líbano puedan romperlo. En ese sentido, el vicepresidente estadounidense ha destacado que se ha establecido "una muy buena base" de cara a un acuerdo final.Tras la cumbre, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, iniciará este martes una gira por Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin, en la que dará cuenta del acuerdo de paz con Irán y el futuro del estrecho de Ormuz para la estabilidad de toda la región. Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeskhian, se reunirá con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, para abordar la aplicación del acuerdo de paz. En la misma línea, el subsecretario de Seguridad Nacional persa, Ghadir Nezami, ha dado cuenta a China del acuerdo en los márgenes de la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, según ha hecho público en un comunicado en el que también ha destacado que Teherán está "dispuesto a responder a cualquier amenaza potencial".
EEUU celebra los "buenos progresos" en la paz con Irán pero Israel mantiene el pulso en el Líbano: "Las tropas tienen libertad total"
Tanto Washington como Teherán celebran los avances conseguidos y conforman mecanismos para afianzar la tregua mientras avanzan en el plan de paz. La reapertura de Ormuz y las concesiones mutuas contrastan con la incertidumbre respecto al Líbano.











