Helena PelicanoJerusalén. Servicio especial 22/06/2026 13:29 Actualizado a 22/06/2026 13:45 Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra regional dieron este lunes un primer paso sustancial en el complejo alpino de Bürgenstock, en Suiza. Tras más de 18 horas de conversaciones, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró que ambas delegaciones habían logrado “muchos avances” y calificó los contactos de “muy positivos”, aunque reconoció que las discusiones estuvieron marcadas por momentos de tensión.“Queremos un acuerdo que garantice la seguridad de Israel pero que también respete la soberanía de Líbano”, declaró Vance ante la prensa al término de la reunión. El vicepresidente insistió además en que “Israel no tiene ambiciones territoriales en Líbano”, una afirmación que llega en un momento especialmente delicado, con el Ejército israelí manteniendo tropas desplegadas en el sur del país vecino pese al alto el fuego alcanzado con Hizbulah.La reunión marca el primer encuentro de alto nivel desde la firma, la semana pasada, de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán destinado a extender durante al menos 60 días la frágil tregua alcanzada tras meses de enfrentamientos directos e indirectos entre ambos países y sus aliados regionales.Al término de la sesión, los mediadores cataríes y pakistaníes anunciaron que las partes habían acordado una hoja de ruta para alcanzar un pacto definitivo dentro de ese plazo de dos meses. El acuerdo prevé la apertura inmediata de negociaciones técnicas que continuarán esta semana, una vez que las delegaciones políticas hayan regresado a sus respectivos países.Vance aseguró que los negociadores lograron progresos significativos pese a las amenazas iniciales de abandono por parte de la delegación iraní. “Hubo un poco de amenazas y algunas quejas, pero al final las conversaciones continuaron y logramos grandes avances”, afirmó. Según el vicepresidente, los representantes iraníes llegaron a plantear la posibilidad de abandonar las negociaciones después de que Donald Trump amenazara públicamente con reanudar los ataques contra Irán si Teherán volvía a bloquear el estrecho de Ormuz.Las autoridades iraníes no han confirmado varios de los anuncios realizados por Washington, entre ellos la afirmación de Vance de que Teherán habría aceptado permitir el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). “Nuestra esperanza es alcanzar un acuerdo definitivo y una solución permanente. Pero, por ahora, creo que hemos logrado grandes avances y que todos deberíamos celebrarlo, especialmente en lo que respecta al momento en que los inspectores nucleares volverán a comenzar su trabajo”, declaró Vance ante los periodistas.La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, abandonó Suiza tras la reunión. Antes de partir, Araqchi celebró lo que calificó como “progresos importantes” y destacó que el acuerdo preliminar ya contempla el desbloqueo de parte de los activos iraníes congelados en el extranjero y la eliminación de algunas restricciones a las exportaciones de petróleo y productos petroquímicos.Uno de los principales avances anunciados en Bürgenstock se refiere a Líbano, escenario que Teherán exigió incorporar a las negociaciones. Las partes acordaron crear una especie de mecanismo permanente de gestión de crisis destinado a supervisar el alto el fuego entre Israel y Hizbulah y evitar una nueva escalada militar. El presidente libanés, Joseph Aoun, confirmó haber abordado esta iniciativa durante una conversación telefónica con Vance.La estabilización del frente libanés se ha convertido en una condición central para la continuidad del proceso diplomático. Durante el fin de semana, Irán llegó a suspender nuevamente el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz al acusar a Estados Unidos de no haber garantizado el cumplimiento de la tregua en Líbano. La violencia, sin embargo, se ha reducido notablemente en los últimos días. Fuentes de seguridad libanesas señalaron que no se registraban bombardeos israelíes desde el sábado por la noche, mientras que el Ejército israelí levantó las restricciones de seguridad en varias comunidades próximas a la frontera.El otro gran asunto sobre la mesa es precisamente Ormuz, una vía marítima por la que transitaba antes de la guerra cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Washington y Teherán han acrodado establecer una línea directa de comunicación para evitar incidentes y garantizar el paso seguro de los buques comerciales.Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo