OBBÜRGEN, Suiza (AP) — El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y altos funcionarios iraníes llegaron el domingo a un balneario suizo para ayudar a iniciar formalmente las negociaciones con líderes iraníes sobre el programa nuclear de Teherán, consolidar el frágil acuerdo interino para poner fin a la guerra con Irán y mantener abierto el estrecho de Ormuz.El marco se firmó la semana pasada, y ahora los principales negociadores de Estados Unidos e Irán están inmersos en una carrera de 60 días para alcanzar un acuerdo sobre los detalles técnicos, con enormes implicaciones para la economía mundial y la seguridad global.Sin embargo, apenas días después de su firma, el acuerdo se veía puesto a prueba con una escalada de los combates en Líbano entre Israel y el grupo político y militar Hezbollah, respaldado por Irán — y por el posterior anuncio del ejército iraní de que había vuelto a cerrar la vía marítima vital por la que transita una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados en el mundo. Un nuevo alto el fuego en Líbano, negociado el sábado, parecía resistir.

Las reuniones separadas comienzan primeroVance se reunió primero con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del ejército, el mariscal de campo Asim Munir, quien ha servido como un intermediario clave entre Washington y Teherán durante todo el conflicto.“¿Qué tal, hombre? Qué bueno verle”, dijo Vance en un cálido saludo a Munir, que dirige el ejército paquistaní.Sharif se reunió por separado con el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien encabeza la delegación de Teherán, y con el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi.También había mediadores de Qatar en el complejo turístico en la ladera de la montaña cerca del lago de Lucerna.