Desde su fundación hace ya una década, la tecnológica Baluwo ha crecido con fuerza en el segmento de servicios para comunidades migrantes africanas en Europa, a las que ofrece prestaciones como recargas internacionales de móvil y electricidad. La empresa barcelonesa, que el año pasado logró un récord de ventas de 21,7 millones de euros, un 30% más que en el 2024, lamenta que un problema de libre competencia esté obstaculizando su crecimiento.La compañía, liderada por Josep Arroyo, ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por las restricciones impuestas a la distribución de recargas de prepago de Vodafone. La comunicación de estos hechos al supervisor ha llegado esta semana después de que la empresa intentara durante meses acceder a la distribución de este producto sin obtener respuesta satisfactoria.Según Josep Arroyo, su fundador y director ejecutivo, la negativa de Vodafone respondería a las presiones de otros distribuidores de mayor tamaño. “Hay un interés en dejarnos fuera”, sospecha Arroyo, quien asegura que ya ocurrió lo mismo en el pasado con dos empresas que operaban en el mismo segmento.La compañía barcelonesa se dedica a ofrecer recargas de prepago y servicios a la comunidad africanaBaluwo, que ofrece sus servicios oficiales a través de una aplicación y un millar de locutorios, asevera que en el 2025 llegó a tener 1.600 comercios colaboradores, mediante los cuales, entre otros servicios, distribuía recargas prepago de todas las operadoras –también de Vodafone, aunque a través de un intermediario.Sin embargo, desde hace un año fue excluida por completo de este servicio. Consultada por este diario, la operadora británica ha preferido no hacer comentarios al respecto.La consecuencia directa, relata Arroyo, es que “desde entonces no hemos podido crecer en más puntos de venta y, de hecho, hemos perdido bastantes, nuestra oferta se ha vuelto menos competitiva al faltar un producto importante”. Baluwo, pionera en recargas prepago de electricidad, reivindica el valor que aporta su oferta de productos y servicios –“que son lo más asequibles y accesibles posible”– a su millón de clientes y dos millones de beneficiarios, un modelo que compatibiliza con “una mejor remuneración para los comercios de proximidad” que se suman a su red.Con medio centenar de trabajadores, la mayoría de origen subsahariano, operan en 18 países –sobre todo de África Occidental– y están presentes en puntos de venta de España, Francia e Italia. La firma anticipa que está trabajando para obtener una licencia del Banco de España para poder hacer envíos de dinero a través de locutorios a partir del año que viene. Sus planes de futuro se centran en seguir creciendo en los mercados en los que ya tiene presencia.Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast 'Bolsillo'. Autora del libro de finanzas 'Cuida tu bolsillo'
Baluwo, la empresa que conecta a los migrantes
La tecnológica ha denunciado ante la CNMC restricciones a la libre competencia en la distribución de recargas prepago de Vodafone









