SEMANA: Usted es una de las personas más cercanas en la vida personal y profesional a José Manuel Restrepo. Él fue su vicerrector en la Universidad del Rosario, en unos años que fueron muy importantes para el claustro. ¿Le sorprende hoy verlo en las tarimas desatando este entusiasmo?Hans Peter Knudsen (H.P.K.): Creo que la dupla José Manuel-Abelardo es ganadora en todo sentido porque tienen campos muy específicos de acción, y esos campos no son solo complementarios, sino necesarios para el país. José Manuel, por su parte, es un hombre demostradamente exitoso en todos los campos de su vida. En el que usted me menciona, puedo decir que fue un maravilloso vicerrector, pero luego, ya como rector, entregó una universidad muy fortalecida. Pero eso no fue al azar. José Manuel siempre supo que este era un rol que quería desempeñar en su vida y se preparó como muy pocos. Hizo un doctorado en Dirección Universitaria. Es un hombre muy trabajador. Tiene las energías y las neuronas que se requieran para sacar adelante sus retos. Y tiene clarísimo a dónde quiere llegar. Y tiene algo que hará que su servicio como vicepresidente sea exitoso.🔴 Elecciones Colombia 2026 HOY EN VIVO | Siga los resultados de las eleccionesSEMANA: ¿Qué es eso?H.P.K.: La mayor garantía: que José Manuel Restrepo es un maravilloso y excepcional ser humano. En mayúsculas y con todo lo que significa eso. Tiene cero posibilidades de acceder a propuestas corruptas o deshonestas. Tiene claro que, si uno quiere ser exitoso, tiene que rodearse de los mejores. Es un gran líder, una persona que convoca, que puede ganarse el cariño de la gente sin agredir y que invita a construir.SEMANA: Abelardo, en una entrevista con SEMANA, dijo que cuando nombró a José Manuel pensaba que no le iba a aportar votos, que era una fórmula técnica que le daría seriedad a la candidatura, pero que le había sorprendido el furor que desató.H.P.K.: Yo creo que es la demostración de que tenemos un vacío muy grave de liderazgo en nuestra sociedad. Los partidos políticos ya no movilizan a la gente como antes. Hemos caído en esquemas de caudillismo, donde el populismo tiene una enorme fuerza, pero depende de una sola persona. El día que esa persona desaparece, desaparece también el proyecto. Lo mismo ocurre con otros movimientos políticos que terminan siendo proyectos personales más que colectivos. En medio de esa ausencia de liderazgos y referentes humanos, personas como Sergio Fajardo, Juan Daniel Oviedo y José Manuel Restrepo representan una alternativa distinta a la tradición política. Incluso el mismo Abelardo encaja, en cierta medida, dentro de esa categoría. Existe otro perfil de personas que conecta mucho más con los ciudadanos. La gente se aferra a esa posibilidad con enorme esperanza. Creo que algo parecido ocurrió en su momento con Gustavo Petro: muchas personas se aferraron a él como una esperanza de renovación y hoy sienten una profunda decepción."En este caso, y el mismo Abelardo lo ha dicho, José Manuel tendrá un espacio real de liderazgo y protagonismo en la gestión del Estado", sostiene el ex rector Knudsen. Foto: SEMANASEMANA: Usted es un experto en entender a las nuevas generaciones y ha acompañado a muchas a conseguir sus sueños por medio de la educación superior. Quiero preguntarle por esa desilusión que quizás se siente en mayor medida en los jóvenes, muchos de los cuales habían confiado en este proyecto que ofrecía Gustavo Petro.H.P.K.: Mire, yo siempre vuelvo a estudios que realizamos durante muchos años en la Universidad del Rosario sobre violencia y cultura política en Colombia. Allí encontramos fenómenos muy profundos y preocupantes a los que el país no les ha prestado suficiente atención. Uno de ellos era la enorme desconfianza institucional de los jóvenes. Hace no mucho tiempo, los jóvenes no creían ni en la Iglesia, ni en el Congreso, ni en los partidos políticos, ni en la Policía. Prácticamente, la única institución que mantenía un nivel aceptable de confianza era la universidad, particularmente la Universidad Nacional. Por eso existe una juventud profundamente desencantada. Lo veo también en la cantidad de jóvenes que sienten que este es un país donde “todo vale” y donde los esfuerzos muchas veces no son recompensados. Eso es muy triste.SEMANA: El Gobierno Petro fue en gran parte la respuesta a este descontento con quienes nos habían gobernado siempre. ¿Cómo devolverles la confianza?H.P.K.: Sí. En eso estoy de acuerdo. Miles de jóvenes encontraron en Gustavo Petro una luz al final del túnel. Para muchos jóvenes eran especialmente importantes temas como el medioambiente, el emprendimiento, el reconocimiento de las minorías étnicas y otras causas que él supo interpretar muy bien. Además, muchos de ellos rechazaban las prácticas tradicionales de corrupción y clientelismo. Sin embargo, se han visto confrontados con una realidad muy dura: sienten que este Gobierno ha terminado reproduciendo o incluso agravando algunos de esos problemas que prometía combatir. Hoy, para volver al origen de esta conversación, creo que muchos de esos jóvenes encontraron en José Manuel una nueva opción. Cuando apareció en el escenario público como candidato vicepresidencial, muchos lo vieron como una alternativa distinta. Algo parecido ocurrió con Juan Daniel Oviedo. De hecho, creo que muchos ciudadanos respaldaban ciertas candidaturas más por figuras como Juan Daniel que por los candidatos mismos. José Manuel logró conectar con una parte de ese electorado que estaba buscando una opción diferente.SEMANA: Seguramente sí hay un grupo que está en eso. Pero otro quedará muy desilusionado por no haber encontrado opciones en lo que se ve como dos extremos de la política. ¿Dónde cree que quedaron esos jóvenes?H.P.K.: Claro que también creo que existe un grupo importante de jóvenes que votó en blanco porque no se identificó con ninguno de los extremos del espectro político. Aunque reconocen que José Manuel no representa una postura extrema, mantienen una actitud de distancia frente a la política tradicional.Pero sí siento que muchos jóvenes recuperaron una ilusión. Volvieron a ver una luz al final del túnel y eso representa una enorme oportunidad."Creo que, por primera vez, la figura vicepresidencial podría dejar de ser una figura fácilmente neutralizable", aseguró Knudsen de José Manuel Restrepo. Foto: APA mí me emociona ver videos de jóvenes que dicen: “Nosotros queremos un profesor”, “queremos un vicepresidente que enseñe”, “queremos alguien como José Manuel”. Lo buscan para tomarse fotos, quieren escucharlo y sienten afinidad con él. Creo que esta es una segunda oportunidad que no podemos desaprovechar. Porque, si la desaprovechamos, corremos el riesgo de perder nuevamente la confianza y la esperanza de toda una generación. Y eso sería profundamente triste.SEMANA: Él ha protagonizado varios episodios virales: su forma de bailar, la camisa de la selección por dentro del pantalón y otros rasgos que han generado empatía. ¿Cree que eso ha gustado?H.P.K.: Creo que eso también hace parte de su transparencia. Yo me habría sentido muy cómodo escuchándolo decir en una plaza pública: “Mire, soy cachaco, bailo terriblemente mal, pero tengo la capacidad de aportarle cosas muy importantes al país desde la Vicepresidencia”. Porque ese es José Manuel.Tengo un amigo a quien le criticaban mucho la ropa. Su esposa solía decirle que algunas prendas no le lucían y él respondía con tranquilidad: “No te preocupes, que yo las hago lucir”. José Manuel tiene algo de eso. Yo jamás lo he visto preocupado por usar un saco de marca o por proyectar una determinada imagen. Él viste como se siente cómodo y como es. Creo que la gente percibe esa autenticidad y la valora.SEMANA: En campaña hubo gente que decía: “Yo voto por José Manuel Restrepo y su fórmula presidencial”. ¿Cree que al final el vice fue clave para conquistar a los indecisos y a los votantes de centro?H.P.K.: No tengo la menor duda. Creo que Abelardo logró posicionarse con un discurso de autoridad, disciplina, orden y recuperación de la seguridad. Pero la incorporación de José Manuel a la fórmula fue altamente complementaria y aportó una enorme cantidad de votos de personas que probablemente no habrían apoyado a Abelardo por sí solo.Pero creo también que, por primera vez, la figura vicepresidencial podría dejar de ser una figura fácilmente neutralizable. Tradicionalmente, los vicepresidentes en Colombia han terminado desempeñando un papel relativamente secundario. En este caso, y el mismo Abelardo lo ha dicho, José Manuel tendrá un espacio real de liderazgo y protagonismo en la gestión del Estado."Siento que José Manuel tiene un espacio gigantesco por delante y creo que Abelardo se lo va a permitir", dice Knudsen. Foto: GETTY IMAGESSiento que José Manuel tiene un espacio gigantesco por delante y creo que Abelardo se lo va a permitir.SEMANA: Hay quienes dicen que esta será la Presidencia más difícil de la historia, por las enormes crisis que recibe del gobierno anterior y por la fractura que vive el país. ¿Está de acuerdo?H.P.K.: Sí. Creo que desde el primer día Abelardo y José Manuel tendrán que enfrentar retos inmensamente grandes. Y el país tendrá el gigantesco reto de ir abandonando los proyectos de caudillismos individuales por la estructuración, a largo plazo, de proyectos ideológicos, de propuestas de modelos de sociedad, de tanques de pensamiento y acción sólidos y profundos, de escuelas de formación de nuevos liderazgos éticos. De no ser así, en cuatro años estaremos reviviendo estos ciclos electorales perversos y peligrosos.