En perros, las enfermedades más comunes de la piel son causadas por ácaros, como la sarna, que puede generar prurito excesivo, parches alopécicos en ciertas áreas del cuerpo y costras, señala la alergóloga veterinaria María de los Ángeles González, fundadora de la clínica Alervet. Para un diagnóstico certero, se debe hacer un raspado profundo de la piel para observar la presencia de parásitos que generan esta afección.
También, están las enfermedades producidas por bacterias, hongos o levaduras, que se manifiestan con enrojecimiento, descamación, inflamación, mal olor, costras, prurito y, en algunos casos, absceso. “Estas afecciones bacterianas o por hongos son secundarias a algo más complejo como alergias ambientales o alimentarias”, expone González.
Hay que tomar en cuenta que cuando el animal se rasca se hace heridas, las cuales son aprovechadas por estos microorganismos para ingresar en la piel.
Hay signos dermatológicos que se pueden confundir con alergias, pero resultan ser infecciones causadas por alteraciones metabólicas como hipotiroidismo, hipertiroidismo, enfermedad de Cushing o síndrome de Addison, las cuales afectan la tiroides y glándulas adrenales, que generan síntomas sistémicos que afectan la piel. Es importante descartar la alergia mediante exámenes hematológicos.









